jueves, 5 de noviembre de 2015

Nuestra educación, la OCDE y el futuro.



La Fundación Jaume Bofill es una entidad fundada hace casi 50 años en Barcelona, desvinculada de partidos políticos, instituciones, confesiones religiosas o grupos económicos y cuya misión declarada es favorecer el conocimiento crítico de nuestra sociedad para contribuir, en su caso, a su transformación en una sociedad más justa y con menores desigualdades entre sus miembros. Para lograr estos objetivos, su actividad se orientó inicialmente al estudio de temas percibidos como clave para esa mejora, tales como la recuperación de la memoria histórica, la sociología comprometida, las iniciativas de cultura popular, los efectos sociales de los movimientos migratorios, etc. Sin embargo llama la atención que, a partir del año 2010, la Fundación se centra exclusivamente en el ámbito de la educación, que considera piedra angular de la mejora a futuro de la sociedad, mediante la celebración de seminarios, propuestas puntuales de intervención o publicación de estudios.

Es este último capítulo de su actividad actual, el de la publicación de estudios, el que hace a la Fundación protagonista de estas líneas, ya que ha divulgado recientemente, el pasado día 28 de octubre, Els reptes en matèria de competències de la població adulta (Los retos en materia de competencias de la población adulta), un documentado informe en el que se analizan, y se comparan, los datos obtenidos en el Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de los Adultos (PIAAC)[1] del año 2013 en el segmento de población en edad de trabajar, es decir, personas entre los 16 y los 65 años, promovido por la OCDE para todos los países.

Lo primero que hay que decir es que los datos del informe resultan demoledores, tanto en la lectura aislada referida a España como en la comparación con otros países, y lo segundo es que el análisis de la Fundación se basa, como decimos, en el informe de la OCDE de 2013 (hace ya dos años), coincidiendo con el debate social en torno a un proyecto de Ley  llamado, precisamente, de mejora en la calidad de la educación, y no consta que se recogieran en ese proyecto de Ley ninguna de las conclusiones derivadas del registro de la OCDE.

Con el fin de tener elementos de juicio sobre el contenido del documento, simplemente nos haremos eco, muy resumido, de algunas cosas que se apuntan en el dossier de prensa (sin recoger en este resumen las recomendaciones políticas de la Fundación, muy interesantes, por otra parte) facilitado el día de su divulgación pública:


1. Principales resultados del estudio

• El problema de la falta de competencias de los jóvenes en España se debe a su bajo nivel educativo y no a una baja calidad de la educación

-          La competencia lectora en España viene condicionada, principalmente, por la educación (un tercio), el capital cultural (22 %) y el mercado de trabajo (18 %)
-          En España, casi el 20 % de los jóvenes tiene una competencia  de lectura muy baja[2] y el 40 % tiene un nivel medio, mientras que a la OCDE sólo el 39 % tienen la suma del nivel bajo y medio.
-          Las bajas competencias de los jóvenes españoles se explican por el elevado abandono educativo prematuro, el bajo capital cultural familiar y el menor acceso al trabajo cualificado.
-          Los jóvenes españoles con nivel educativo bajo tienen niveles de competencias similares a los de la OCDE. En cambio, los jóvenes con nivel educativo medio presentan 9 puntos menos que la media de la OCDE en las pruebas de competencias y los jóvenes con estudios superiores 15 puntos menos en las pruebas de competencia lectora que la media de la OCDE.

 • Las desigualdades en el nivel de competencias de los adultos en España se explican, sobre todo, por las desigualdades existentes en la adquisición de niveles educativos de educación formal.

-          Si comparamos entre generaciones, el país que más ha mejorado sus competencias tanto lectoras como matemáticas ha sido Finlandia… En España el cambio ha sido con la misma intensidad pero no ha conseguido reducir distancias con Finlandia
-          La distancia entre géneros se ha diluido considerablemente en los países de la OCDE. La competencia lectora es muy similar entre sexos y así como la matemática en países del este de Europa y Rusia. En el resto de Europa, sin embargo, todavía hay una ligera mayor competencia matemática en la población masculina, aunque no muy significativa.
-          España destaca por un nivel de estudios extremadamente polarizado, pues un 40% de los jóvenes de 19 a 24 años han dejado los estudios al terminar la escolarización obligatoria y un 40% entre aquellos de 25 a 35 años tienen educación universitaria: sólo un 20% alcanza unos estudios de bachillerato o formación profesional.
-          En España, el 41% de la población adulta participa en formación a lo largo de la vida. Es el 7º porcentaje más bajo de la OCDE, sólo superado por Rusia, Italia, Polonia, Eslovaquia, Francia y Japón. En los países nórdicos un 60% de la población adulta se encuentra realizando cursos de formación continua.

• Las competencias y la formación actúan como protectores ante el paro
-          ……

• La educación tiene premio salarial. El nivel educativo y las competencias están relacionadas positivamente con el nivel salarial a través de diferentes canales: mejor acceso al mercado laboral, mejores contratos, posibilidades de empleo en sectores mejor remunerados.

-          En España, los trabajadores asalariados con estudios superiores disfrutan
en mayor proporción que el resto de trabajadores de contratos a tiempo
completo (43%), contratos indefinidos (46%), en una ocupación calificada
(78%) y en el sector público (66%).
-         

• La sobreeducación como fenómeno transversal en España

-          La sobreeducación afecta tanto mujeres como hombres, jóvenes y mayores, provenientes de diferentes orígenes sociales, de diferentes sectores de la economía, con diferentes contratos de trabajo y ocupados tanto en empresas públicas como privadas.
-          Consideramos como sobreeducados aquellos trabajadores que tienen un nivel educativo superior al que se requiere para desarrollar su trabajo de forma satisfactoria. Por lo tanto, estamos hablando de sobreeducación en relación al empleo.
-          En España el 34% de la población asalariada sólo tiene estudios inferiores, muy por encima de la media de la OCDE de 13%. El promedio de personas con estudios intermedios (24%) está muy por debajo de la media de la OCDE (48%), mientras que la media de asalariados con estudios superiores es muy similar (43% en España y 39% en la OCDE).
-          ….

La lectura del informe y del análisis completo que incorpora es altamente recomendable, si bien sólo el extracto ofrecido ya proporciona elementos de juicio suficientes para hacerse algunas preguntas, relativas a los motivos (si es que los hay) para continuar desligando la educación y la formación del diseño de un futuro deseable para el país y dejar de considerarla como arma arrojadiza entre partidos que, a la vista está, sólo son capaces de pensar (parafraseando a Winston Churchill) en las próximas votaciones y no en las próximas generaciones.

¿O será, acudiendo a las leyes de la Estadística, que los dirigentes de la Educación en nuestro país quedan encuadrados en ese 20 % de españoles incapaces de interpretar correctamente lo que leen, según los datos ofrecidos por la OCDE?


[1] El PIAAC mide las destrezas cognitivas básicas que permiten a las personas adultas participar en la vida social y económica del siglo XXI y también las habilidades laborales básicas que les exige su puesto de trabajo. Para ello, se recoge información sobre los antecedentes personales de la población seleccionada en la muestra, además de información sobre las exigencias del puesto de trabajo, el uso de tecnologías de la información y la comunicación y, en general, el nivel de comprensión lectora (literacy) y la capacidad de cálculo (numeracy).
La meta del equipo internacional PIAAC es proporcionar a los gobiernos de los países participantes un retrato de su fuerza de trabajo: los niveles de conocimientos y destreza de la población adulta, la distribución de las capacidades laborales, el grado de retorno de la educación y la formación en términos individual y social, y la disminución y pérdida del nivel de destrezas a medida que la población trabajadora se aproxima al ocaso de su vida laboral.
(De la página oficial del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte http://www.mecd.gob.es/inee/estudios/piaac.html)

[2] En plata, que tienen dificultades de comprensión, por ejemplo, de una carta de su banco o de una oferta de trabajo escrita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario