viernes, 11 de julio de 2014

La politica global y los detalles

Dentro de la gestion empresarial hay un aserto que dice que "Para que una estrategia global sea eficaz ha de atender a los detalles", o lo que es lo mismo, un simple detalle mal tratado puede ser indicador de una mala estrategia (que sea por imprevisión, falta de datos o ineptitud ya es otro problema). Y estamos hablando de empresas esos lugares extraños donde la excusa de "pues esto no lo contempla el protocolo" no vale. O se revisa el protocolo para adaptarlo a la realidad o el gestor que proclama ese dislate por mucho que sea un protocolo aprobado por mayoría del consejo de administración no dura en la empresa ni un dia.

Si admitimos que un pais es como una gran empresa, sorprende que la noticia sea que en determinados territorios sí que se aplica ese principio, sobre todo porque puede ser indicativo de que en otros se aplica el fundamentalismo normativo. Valga un ejemplo ilustrativo.

Como es sabido, Alemania sufrió el impacto de esta crisis que llegó para quedarse antes que el resto de Europa y, en la creencia de que sólo le afectaría a ella, aplicó medidas para reactivar su economía y luchar contra el repunte del paro sin caer en eso que llamó austeridad (y que, dicho sea de paso, impuso después a los demás países para que los bancos alemanes recuperaran las inversiones que había hecho en los países del resto de Europa), Una de estas medidas fue la de imponer a las empresas la creación de un cupo (en relación con el tamaño de la empresa) de puestos de trabajo destinado a aprendices, con el fin de que la formación de éstos fuera práctica y facilitara su incoporación al mundo del trabajo, y con la amenaza de fuertes sanciones en caso de incumplimiento. La medida, bien acogida en general, suscitó las habituales preguntas técnicas: ¿De qué tramo concreto de edad?¿Se reincorporarán a la empresa?¿Cuál será su retribución?¿Cuanto durará el contrato de aprendizaje??¿Cuál será la cotización?.... hasta que se armó un lío descomunal cuando el Parlamento alemán publicó que se había registrado la entrada de una pregunta formal al gobierno en solicitud de instrucciones particulares para aplicar la medida.

La pregunta la formulaba una empresa especializada en ofrecer "servicios personales" a sus clientes (debe recordarse que en Europa la prostitución es legal aunque sometida a estricta regulación en los Países Bajos, Alemania, Suiza, Austria, Grecia, Letonia, Hungría y Turquía) y se refería a detalles que habían pasado inadvertidos al legislador, que no había pensado en este tipo de empresas, legales: ¿Publicidad del programa institucional o particular?¿Aprendizaje teórico o práctico? ¿Cuál sería el espacio destinado al aprendizaje?¿Qué calificación profesional se exigiría al/ a la mentor/a? ¿Incorpora título profesional? ¿Cuál sería la sanción  en este caso particular si la empresa decidía no aplicar el programa?...

 
Con independencia de lo chusco de la situación (real, ahi están las hemerotecas -no españolas- que lo recogieron en su día, hace 8 años), siempre se aprende algo del análisis.



- Las leyes o normas siempre han de responder a la realidad social y no a intereses de partidos o de gobiernos.
- La actitud de algunos de enrocarse en el mantra de "la ley se ha de cumplir" sin más, como único argumento para todo, resulta preocupante por denotar su ignorancia de que una ley puede ser incompleta, inapropiada o directamente injusta. Sólo en contadas ocasiones una ley no admite interpretaciones.
- El hecho de que una ley esté aprobada por una mayoría parlamentaria no implica su pluralidad y efectividad sociales (mucho menos si el color político de esa mayoría es único)
- Las leyes han de pensar en situaciones particulares (¿o es que las minorías, en cualquiera de sus formas, están abocadas a la clandestinidad?)
- Las leyes NO SON la Biblia y pueden y deben revisarse. Resulta hiriente que algunos ejecutivos proclamen sin rubor el aludido cumplimiento obligado de una norma denunciada como injusta sin darse por aludidos ante la exigencia social de revisarla.
- Es de ineptos pensar que se domina el tiempo. Los problemas aparecen cuando aparecen, no cuando a los poderes les gustaría que aparecieeran y es irresponsable desdeñarlos, no atenderlos, decir que "no están en la agenda" o algo similar. Es el camino ideal para que el problema estalle en las manos

¡Ah! Los legisladores alemanes tomaron buena nota de su falta de rigor y la ley se promulgó con excepciones y particularidades como la que dio origen al escándalo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario