jueves, 11 de mayo de 2023

La Juana de Arco mapuche y el cómic.


En una búsqueda para el estudio de la evolución de la mujer en el cómic descubrimos (sin sorpresa) que, más allá del concreto mundo de la ”literatura dibujada”, la figura de la heroína, o conservaba y aumentaba sus rasgos eróticos al gusto del varón o, para darle un mayor relieve y protagonismo, se había masculinizado. ·En ese punto, incluso en la Historia oficial y sus registros, la mujer que es recordada lo es porque, o está relacionada con un hombre, o actúa como se cataloga que lo hace únicamente el hombre (otro día hablaremos de lo que se cataloga que ha de hacer la mujer en la práctica totalidad de culturas). Este hecho no se circunscribe a nuestras fronteras, sino que es generalizado en todas las latitudes; como ejemplo, en 2019 se lanzó en el evento de la Comicon Chile, un cómic que homenajea al personaje de Janequeo contando su historia en formato de superheroína al estilo de Marvel o DC. Este cómic se enmarcó dentro de una línea de cómics llamado Los guardianes del sur con historias que homenajean también a otras grandes figuras mapuche y, ha sido un éxito que ha llevado a tener su propia serie animada. Un poco de historia: ¿qué es mapuche? ¿quién era Janequeo?


El pueblo mapuche (mapu= tierra, che=gente) es uno de los tantos grupos aborígenes americanos, desconocidos para nosotros, que han conservado, aún hasta hoy, más fuertemente sus creencias, costumbres e identidad y que durante toda La Colonia opusieron una prolongada resistencia a la corona española, lo que obligó a la administración a reconocerles cierta autonomía, estableciendo fortificaciones a lo largo de la frontera y manteniendo un ejército profesional, caso único en la historia de las colonias. Son los llamados araucanos, pueblo originario del territorio chileno, con amplísima difusión en la Argentina, donde llegaron a ocupar en tiempos de la colonia todo el territorio pampeano y el norte de la Patagonia hasta parte de Santa Cruz. La Guerra de Arauco1, termina con el proceso denominado de «pacificación» de la Araucanía que concluye en 1891. El largo período de la Guerra de Arauco significó, además de un conflicto bélico, un intenso intercambio cultural económico y un proceso de mestizaje y, en estos contactos, es importante la adopción, por parte de los mapuches, del caballo y las técnicas de la platería. A partir de la «pacificación» los grupos que habían sido de gran movilidad durante el siglo XIX, se asientan, adoptando una economía agraria, disminuye la antigua actividad ganadera de intercambio con los mapuches de la zona oriental (Argentina) y comienza el establecimiento de las comunidades en reducciones. El núcleo fundamental de esta sociedad es la familia, que tiene por habitación la ruka. El jefe del hogar es el hombre (sociedad patriarcal con matices, como lo acredita la intervención obligada en las fiestas de la machi, shaman, médica o hechicera, encargada de curar, mediante hierbas y otros procedimientos como, ensalmos, sacrificios de animales y bocanadas de humo), quien trabaja fuera de la casa en la agricultura y en el cuidado del ganado, especialmente ovino mientras la mujer se preocupa de las tareas domésticas, el cuidado de los hijos, pero también es la que conserva y crea los contenidos y valores de su cultura, transmitiéndolos a su grupo familiar. Al casarse vivirá en la casa de sus suegros hasta la construcción de la nueva ruka; la poligamia era una forma de matrimonio en la antigua sociedad mapuche y se consideraba símbolo de riqueza y poder (hoy esta costumbre ha desaparecido debido a razones económicas y a la influencia del cristianismo). Una comunidad es la agrupación de varias familias, a las cuales une el parentesco patrilineal y un territorio de propiedad común; esta proximidad origina vínculos económicos, como la realización de trabajos agrícolas, construcción de casas o diferentes eventos como el juego de la chueca2 o palin. También se deben destacar las instituciones religiosas y los valores morales como elementos unificadores de la sociedad y que mantienen la cohesión de la cultura. En épocas pasadas, la base de la autoridad en la familia extensa era el Ionko y la unidad social giraba en torno a este jefe, que era generalmente el miembro de mayor prestigio y riqueza (ulmen). Durante la conquista española, se introducen diversas modificaciones a la organización social, llegando a nombrar la propia corona a los caciques. En el período que se extiende la larga Guerra de Arauco, los indígenas establecen un jefe militar: el toqui, que sólo gobierna durante el conflicto bélico. Tras la "pacificación de la Araucanía" (fines del siglo XIX), se reservó al cacique (nombrado por la corona, no se olvide) o toqui el derecho a repartir las tierras en las reducciones. En la actualidad la división de tierras entre las familias ha contribuido a una desintegración social, política y la consiguiente migración a las ciudades con todo el proceso de transculturación que esto involucra.


Janequeo, Anuqueupu o Yanequén, conocida como la “Juana de Arco de la Araucanía”, la primera mujer que derrotó numerosas tropas españolas por la libertad del pueblo mapuche. Hoy en día, poco se habla de las mujeres mapuche que lucharon para defender sus tierras de la amenazadora presencia de los españoles. En algunas ocasiones, las historias de las guerreras indígenas han sido calificadas como mitos por el poco respaldo histórico a través de la escritura3. Sin embargo, dentro de la comunidad, la historia de la guerrera Janequeo es una de las más honradas y respetadas por su heroica labor en la lucha contra la colonización española. La historia de esta líder militar mapuche tiene sus orígenes en el siglo XVI, cuando decidió vengar la muerte de su esposo Huepotaen, un reconocido líder del pueblo que, tras haber resistido innumerables batallas en contra la invasión hispana, fue capturado bajo el mandato del gobernador Alonso de Sotomayor y sometido a todo tipo de torturas que finalmente le dieron la muerte. Tras este evento, la viuda logró obtener el respaldo de la comunidad y fue nombrada para liderar las tropas donde se dice que llegó a reunir a más de 4 mil guerreros o “puelches”. Así, Janequeo se convirtió en la primer mujer mapuche de la historia. En 1587, la guerrera y su ejército batalló contra las columnas de soldados españoles logrando grandes triunfos para su pueblo. De acuerdo con los registros existentes, ganó dos batallas importantes de las que participó como líder militar y en la segunda dio muerte al comandante Cristóbal de Aranda, a quien decapitó de la misma forma en la que se solía hacer con todos los oficiales enemigos de su pueblo. Finalmente se retiró tras la guerra de Arauco, de la cual se dice que quedó tan agotada que tuvo que retirarse definitivamente del campo de batalla.


Es la pluma española, masculina y cristiana, la que narra la guerra de Arauco. No hay registro mapuche, y a Janequeo se la presenta como "digna de contarse entre las bravas y varoniles matronas" y que nunca mostró sentimiento "de mujer blanda, sino de hombre duro como pedernal". Desde la cosmovisión española de la conquista es impensable que una mujer maneje armas, a menos que abandone su condición mujeril, como Juana de Arco, pero tal vez para la cultura mapuche de ese entonces no era extraño; lo que pasa es que no tenemos fuentes directas que nos pudieran contar. Nunca las mujeres fueron un asunto de atención en esa época, aparecen en escasas ocasiones para dar algo de amor y emoción al relato bélico y político, de forma que en la historia de las guerras hay dos modelos de mujer: la doncella en peligro que no entiende la guerra y la sufre, porque sabe que le va a arrebatar al marido o la mujer guerrera, que adopta atributos propios de los hombres. Por eso los cronistas describen a Janequeo como una mujer varonil, una amazona. "Yo seré la primera en los peligros y la última que de ellos me retire, iré siempre delante para que las balas den en mi pecho antes que lleguen al tuyo…", dijo Janequeo, que pasa de un estereotipo al otro. Primero es la que sufre la muerte de su esposo, pero al revés de las doncellas dolientes, "asume las riendas de su propio destino y para eso se pasa al bando de los hombres y los empieza a comandar." Algunas crónicas relatan que las mujeres mapuches iban al lado de sus hombres a pelear. El historiador francés del siglo XIX, Claudio Gay, habla en sus crónicas de esta visión de la mujer mapuche virilizada desde el punto de vista occidental, una mujer que sabe más de lo que debiera saber. Lo dice textualmente y leerlo es increíble. Van a las batallas, andan a caballo al lado del hombre, hay una visión que oscila entre la mujer virilizada y la sensualizada, que es lo otro que se le critica a la mapuche, que es muy coqueta, que no se contiene, que se va a acostar con cualquier soldado, lo cual era muy mal visto desde la cultura europea. Quizás Janequeo ya era soldado, quizás iba con su hombre a la línea de fuego, pero esto no es posible saberlo, porque ella aparece en los libros en un momento determinado y nada conocemos de su vida anterior, y por eso hay quienes se preguntan si la guerrera existió. La figura de Janequeo es importante, para las niñas, sobre todo porque la mujer sigue siendo exotizada, folclorizada y minimizada. Por eso, el rol de heroína de alguna manera va sanando dos heridas al mismo tiempo: la del patriarcado y la del racismo. El impacto de eso lo veremos en el futuro. La pregunta es si Janequeo fue/es una excepción.

-------------------------------------------------------

1La Guerra de Arauco fue un prolongado conflicto que enfrentó a los españoles, y también criollos a partir del siglo XVII, contra los mapuche, huilliche, pehuenche, cunco, entre otros. El conflicto se libró principalmente en la Araucanía, y hay divergencia respecto a su duración según la historiografía, siendo ubicado su inicio a mediados del siglo XVI y su final a mediados o finales del siglo XVII, o incluso en el siglo XVIII. Debido a lo dilatado que fue para los españoles este conflicto en el Nuevo Mundo, los cronistas de la época lo calificaron como el «Flandes indiano», en referencia a la Guerra de los Ochenta Años.

2La chueca es un juego popular de origen castellano que consiste en dos equipos participantes: uno tratando de lanzar la chueca (palo corto con las dos puntas afiladas) lo más lejos posible de la base y el otro tratando de evitarlo. Similar es el palín, antecesor del deporte internacional hockey sobre césped, creado en el siglo XIX, que está reconocido como el principal deporte indígena de Sudamérica.

3Nada nuevo en la historiografía oficial. En el caso concreto de Janequeo, el historiador chileno Diego Barros Arana (1830-1907) dice: Esta es la época en que se hace figurar a Janequeo, heroína araucana que por vengar a su marido toma las armas y ejecuta proezas que le han dado un nombre legendario en nuestras tradiciones. El examen de todos los antecedentes, nos autoriza a creer que Janequeo así como los sucesos en que se la hace intervenir, son una creación del capitán poeta Fernando Álvarez de Toledo en su Araucana, y que de allí los tomaron los padres Ovalle y Rosales. Los historiadores posteriores han repetido sin crítica ni examen lo que cuenta el padre Ovalle y han dado cierto cuerpo a sucesos que son absolutamente fabulosos, y acerca de los cuales no se halla la menor noticia en los cronistas contemporáneos Mariño de Lobera y Caro de Torres, ni tampoco en los documentos de ese tiempo.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario