Clint Eastwood en 1968 se atrevió a fundar su propia productora, siguiendo un poco la estela de otros actores o actrices que hicieron lo mismo, con lo que el protagonista de la trilogía de Sergio Leone, que fue un rotundo éxito en todo el mundo, quería desmarcarse de las grandes productoras y sus métodos de trabajo, que casi siempre beneficiaban a estrellas con serios problemas de ego o a jóvenes productores ansiosos de meter sus narices en un negocio que les quedaba demasiado grande por falta de conocimientos artísticos, queriendo controlarlo todo. Poniéndole el nombre de unas tierras que poseía en California (Malpaso), y a pesar de que parecía un mal augurio por el mismo, el director de ‘Sin perdón’ se lanzó de forma independiente a producir sus futuros proyectos con un control que no hubiera poseído en caso de trabajar para una major. ‘Cometieron dos errores’ fue el título español que le pusieron a ‘Hang ‘Em High’ (Colgadlos más alto), y se trató de la primera película que la Malpaso produjo. Eastwood le ofreció el trabajo de dirección a Sergio Leone, pero éste no pudo aceptar por estar trabajando en ese momento en ‘Hasta que llegó su hora’. La película arranca de forma brutal con el linchamiento del personaje central, al que un puñado de hombres acusan de haber robado el ganado que conduce en ese momento, y haber matado a su dueño para robárselo. Dándole por muerto, le abandonan a su suerte, y es rescatado por un sheriff que le lleva ante un juez, el cual comprobará que todo ha sido producto de un error. Pero nuestro héroe no está dispuesto a olvidar tan fácilmente, y aceptando el puesto de sheriff se dedicará a buscar a los hombres que cometieron dos errores: ahorcar al hombre equivocado y no terminar el trabajo. Este impresionante inicio, que deja al espectador completamente clavado en la butaca (siguiendo una de las máximas de Cecil B. DeMille, que decía que una película tenía que empezar con un terremoto, y de ahí hacia arriba), ‘Cometieron dos errores’ se centra en la venganza, la cual se llevará a cabo dentro de los límites de la ley. Eastwood sigue conservando su imagen de tipo duro, pero ya no es el desalmado de los films de Leone, ni tampoco el hombre desconocido sin pasado y esta vez todas sus acciones permanecen bajo la protección de la ley, aunque estemos hablando de un personaje que se deja llevar por sus deseos de venganza. El film, también se para en retratar algunas cosas de aquellos años, como el carro-cárcel que lleva a los presos, los ahorcamientos públicos, el cura haciendo uno de sus típicos numeritos, e indagar un poco en lo terrible que resulta la pena de muerte. La música de Dominic Frontiere (de quien recordamos el tema principal en versión de Booker T. Jones y los MG.) parece una hermana bastarda de los scores de Ennio Morricone, y cierto barroquismo visual nos hace recordar de nuevo la trilogía del maestro italiano. Con todo ‘Cometieron dos errores’ tiene un buen ritmo, ni siquiera dañado por la inclusión de una pequeña historia de amor, con un personaje femenino en una semitrama paralela y es un entretenimiento más que digno, además de poseer un reparto de secundarios de lo más envidiable. Por supuesto, la película fue masacrada por la crítica de la época, pero se convirtió en un gran éxito de taquilla. La Malpaso comenzaba con buen pie, aunque no sería hasta principios de los 70, cuando se instalaría definitivamente como una sólida productora. Era 1968, y Eastwood tenía su primer “buen paso” dentro del cine norteamericano.
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