sábado, 20 de junio de 2026

Pátina de jazz a un clásico



Miles Dewey Davis III (1926-1991), conocido
simplemente como Miles Davis, fue un trompetista y compositor estadounidense de jazz, una de las figuras más relevantes, innovadoras e influyentes de la historia del jazz junto con Louis Armstrong, Duke Ellington, Charlie Parker o John Coltrane. La carrera de Davis, que abarca cincuenta años, recorre la historia del jazz a lo largo de toda la segunda mitad del siglo XX, caracterizándose por su constante evolución y búsqueda de nuevos caminos artísticos. El sonido de su trompeta es característico por su uso de la sordina, que le proporcionaba un toque más personal e íntimo; el sonido es suave y melódico, a base de notas cortas, tendente al lirismo y a la introspección. Davis se unió al arreglista Gil Evans para llevar más lejos el concepto musical y añadir alusiones clásicas. La apuesta tuvo un gran éxito en los álbumes Porgy and Bess y Sketches of Spain. Este último, con su interpretación del segundo movimiento del Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo, llegó a ganar un disco de platino y es usualmente ponderado como el mejor intento de fusionar música clásica y jazz en el marco de lo que se dio en llamar la "tercera corriente" (third stream), término aplicado a un estilo de hacer jazz que pretendió ofertar una vía de desarrollo al género desde la influencia de la música clásica. Su amigo Joe Mondragón, un bajista de estudio oriundo de México, "puso una grabación del Concierto de Aranjuez, del compositor español Joaquín Rodrigo, y me dijo: Miles, escucha esto, podrías hacer algo parecido. De modo que me senté a escuchar y a mirar a Joe, diciendo para mí: maldición, esas líneas melódicas son fuertes. Supe allí mismo que tenía que grabar aquella música porque, simplemente, se me quedó clavada en la conciencia", relataría Miles después, en su autobiografía. La furia de Miles por aquella pieza lo perseguiría durante su viaje a Nueva York, a la búsqueda de Gil Evans. "Miles encontró un sonido propio y básico, como debe hacerlo cualquier músico. Pero una vez que lo han logrado, muchos músicos mantienen ese sonido más o menos constante. Cualquier variación proviene de la selección afectiva de las notas, de las estructuras armónicas, y los tratamientos rítmicos. Miles en cambio, sabe percibir la totalidad de lo que lo rodea y saca partido de la amplia gama de posibilidades sonoras que existen incluso en el propio sonido básico. En otras palabras, es capaz de crear un sonido particular para cada contexto. La calidad de cierto acorde su tensión o falta de ella, pueden llevar a crear el sonido adecuado. Miles puede poner su propia sustancia, su propia carne en una nota, y después colocar esa nota exactamente en donde corresponde". El Concierto de Aranjuez, interpretado por Miles Davis, no es simplemente el tema principal de su álbum Sketches of Spain, donde se encuentran otras interpretaciones de origen hispano como la Saeta, o Soleá; se trata de un experimento único en la historia de la música que derribó las fronteras musicales de dos universos tan disímiles como el jazz y el flamenco. Miles no dudó en ningún momento. De hecho, nunca lo hacía. ¿Un afroamericano y jazzero interpretando melodías hispanas?, ¿qué pensarían los críticos?. Por cierto, desde la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), entidad que sigue guardando con celo los derechos de autor de la pieza más rentable de la historia de la música española, han confirmado el enfrentamiento que mantuvieron Joaquín Rodrigo y Miles Davis como consecuencia de la versión que hizo el trompetista del clásico “Concierto de Aranjuez”. Sin mi autorización, y en contra de las Leyes de la Propiedad Intelectual, -dijo el maestro Rodrigo- se han editado y vendido por ahí millares de copias de unas grabaciones con una versión del Concierto de Aranjuez en las que se sustituye la guitarra por una trompeta. Esto es inaudito: lesiona mis intereses y perjudica el espíritu con el que fue creada la obra”. Según han hecho público los responsables de la SGAE, esta dura crítica llegó a oídos de Miles Davis quien, ni corto ni perezoso, contestó al maestro diciendo que “cuando viera los derechos de autor que iba a generar la versión para trompeta del concierto, cambiaría de opinión”. Desconocemos si esto ocurrió, lo que sí sabemos es que el “Concierto de Aranjuez” es conocido internacionalmente en su composición original para guitarra, y que sigue siendo uno de los temas que más derechos de autor genera.

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