martes, 16 de abril de 2024

No volver con los recuerdos.



La humanidad,
tal como la conocemos, nace cuando decidimos abandonar los árboles o las cuevas y construir ciudades. Babilonia, Atenas, Roma son cuna de las civilizaciones que nos han llevado a lo que hoy somos, y es en la capacidad que tienen éstas de acumular capital humano la base de la que surge el progreso. Las hay enormes o más pequeñas, pero en todas ellas encuentras más puntos a favor que en contra para poder desarrollar de forma plena tu existencia a poco que te esfuerces en aprovechar todo lo que te pueden dar; hoy muchas de ellas se ven sometidas a cierres y en casi todas en las miradas de las gentes prima el temor a la alegría, lo que provoca un gran desconsuelo porque las amamos con toda nuestra alma. Pero también las ciudades, paraísos de cemento, de cosas artificiales, de sombras espesas que se convierten en oscuridad y desolación, a veces nos perdemos tanto, nos sentimos tan nada… La canción que hoy traemos es una bella muestra de todo lo que nos hace sentir, y a veces padecer, la ciudad de nuestro corazón, la que sea, ya que su letra es una melancólica revisión de las ciudades que te enamoraron en tu juventud y que en la madurez ves que ya no son tan brillantes porque, tal vez, tú ya no las ves con los ojos que las vieron. Vamos por partes: Ana Belén (María Pilar Cuesta Acosta en el DNI) desde niña demostró grandes dotes para la canción y por eso se intentó que desarrollase una carrera de niña prodigio con su nombre de pila, pero decide apostar abandonándolo por el más sonoro por el que todos la conocemos. En el rodaje de la película Morbo conoce al que será después su marido, el cantautor Víctor Manuel, personaje fundamental en su conversión en musa de la izquierda intelectual española. En esos años finales de la Dictadura, se produce un episodio polémico en el que son acusados de quemar una bandera de España, por lo que se exiliarán seis meses en México para evitar problemas. Lista como la que más es de las primeras en ver que la piratería era herida mortal para las ventas de discos y que las solución eran los conciertos, así que primero con su marido y después con sus amigos Joaquín Sabina, Miguel Ríos y Joan Manuel Serrat realizan giras por España e Iberoamérica con un éxito espectacular. En este siglo sigue regalándonos grandes canciones como esta Peces De Ciudad, demostrándonos que hay personas (mujeres y hombres) que, partiendo de la excelencia, sólo saben mejorar con el tiempo. ¿Y la canción? Hay canciones que tienen una melodía especial que las hace únicas, hay canciones que tienen una letra tan lograda que cualquier verso tiene sentido por si solo, hay canciones que al ser interpretadas por distintas voces renacen, hay canciones que nacen como un regalo, hay canciones que nunca pierden su vigencia y Peces de ciudad cumple con todos estos requisitos. Joaquín Sabina la compuso y se la regaló a Ana Belén para su disco homónimo (después, en 2002, él mismo la usó en su disco Dímelo en la calle). La canción cuenta con una melodía muy armoniosa y pausada que nos traslada a los parajes que va describiendo; posteriormente fue interpretada por el propio Joaquín introduciendo unos pequeños cambios en la letra (practica bastante común en él). Peces de ciudad es una canción muy poética, muy artística, que hace innumerables referencias a lugares y personajes. No en vano la canción arranca en una estación de tren; en este caso se trata de Austerlitz, una de las seis estaciones de tren que tiene Paris y no puede haber mejor punto de partida para una canción de amor y desamor que una estación parisina en la ribera del Sena; para completar la postal, contamos con otra estación, la primavera en este caso: el “veranillo de San Martín” se conoce como la época que se encuentra a caballo entre el verano y el otoño, en la que las temperaturas ascienden para posteriormente continuar con el descenso lógico; se trata de un calor agradable, ya que es una forma de no querer desprenderse totalmente del verano, es un “me voy pero me quedo” algo muy aplicable al amor (no debe pasar por alto el guiño a Bob Dylan haciendo alusión a su canción Desolation Row, además de ser un lugar de la bahía de Nueva York). Y mejor olvidarse de los sueños, dejarse en un kit kat de vida…. A todos nos ha pasado alguna vez que, tras un viaje especial, o una buena experiencia vivida, nos embarga la nostalgia y deseamos repetirlo. Volver al pasado es algo que no podemos hacer, por eso nos queda la opción de regresar al mismo lugar. Normalmente cuando el tema surge solemos decir que lo haríamos con los ojos cerrados, pero si lo hacemos casi siempre nos sentimos defraudados. Un buen recuerdo tiene la particularidad de que nunca se borra, es por eso que siempre estaremos comparándolo y en la mayoría de los casos nos sentiremos decepcionados empañando de esa forma el impoluto recuerdo que teníamos antes. En Comala comprendí, como canta Sabina, o en Macondo como dice Ana Belén, da igual que la referencia sea de Gabriel García Márquez o de Juan Rulfo, son lugares deshabitados, en donde es mejor no refugiarse, que al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver, por mucho que se empeñe algún viejo tango… En un mundo como en el que vivimos, donde casi todo está regido por leyes hay ciertas cosas en las que la lógica nunca impera y, a veces, no nos paramos a pensar, no hacemos un plan estratégico; simplemente actuamos por instinto. En esos momentos no tenemos leyes, no tenemos imperativos morales, sólo tenemos una meta y una firme decisión, cruzarla los primeros. Es en esos instantes cuando la naturaleza humana nos sorprende, cuando conseguimos sacarnos conejos de la chistera o se nos enciende la bombilla. Lo malo de estas cosas es que no todos tenemos las mismas metas, y no siempre son buenas. La música empieza con unas notas leves de piano y de guitarra, que junto al bajo y la percusión preceden a la voz sedosa y cantarina de la cantante, que es apoyada por una segunda voz masculina.


sábado, 13 de abril de 2024

Teatro para el pueblo.

 


Tal día como hoy, el 14 de abril de 1931 se instaura en España la Segunda República tras la deposición del Rey Alfonso XIII por las Cortes Generales, y ese mismo día, en 1936, en Barcelona, hace su última presentación el grupo de teatro "La Barraca", creado por Federico García Lorca y por el escritor y cineasta Eduardo Ugarte Pagés, exiliado después en México (¡ojo!; no es el último acto de La Barraca, celebrado poco tiempo después en el Ateneo de Madrid, con El caballero de Olmedo, de Lope de Vega, sólo unos días tras el alzamiento de los rebeldes). Sobre la primera efemérides se han vertido y continúan vertiendo (a favor y en contra) ríos de tinta, por lo tanto, fijémonos hoy en la segunda, posiblemente igual de trascendente aunque a otra escala. La Barraca, grupo ambulante de teatro universitario creado poco antes de Navidad de 1931, tenía como objetivo llevar el teatro clásico español a zonas con poca actividad cultural de la península ibérica, tan alejadas de los núcleos donde bullían los componentes que hicieron de este periodo uno de los momentos culturales y artísticos más ricos de nuestra historia reciente, la Edad de Plata,.pese a que sus entusiasmados componentes no podían imaginar hasta qué punto su trabajo iba a ser criticado "como instrumento de propaganda" del Gobierno, y muy pronto, las críticas se convirtieron en sabotajes organizados por grupos universitarios de ultraderecha; se desarrolló de modo complementario con el Teatro del pueblo, dirigido por Alejandro Casona1, dentro del proyecto de las Misiones Pedagógicas2 creadas por Manuel Bartolomé Cossío3, a partir de las misiones ambulantes diseñadas por el ministro republicano y amigo de García Lorca Francisco Giner de los Ríos, y El Buho, teatro universitario no itinerante de Valencia, a cuya cabeza estaba Max Aub4. Los años en La Barraca fueron una época de creatividad excepcional para Lorca, que terminó su Poema del cante jondo y una obra teatral, Así que pasen cinco años. También empezó a escribir los primeros poemas de Diván del Tamarit, inspirados en la poesía árabe, estrenó una obra que había sido censurada anteriormente, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín, y Bodas de sangre, uno de sus dramas rurales en el que se presentan de forma arquetípica las manifestaciones de las pasiones humanas como el amor, el sexo, la violencia y la muerte, y que recibió un éxito rotundo lo cual le proporcionó a Lorca por primera vez una remuneración considerable y fama internacional. Federico García Lorca fue un verdadero hombre de teatro. Defendió la idea de que en tiempos duros y difíciles, como los del fascismo, el teatro era el arte más valioso para comunicarse con el público e influir en la sociedad. Es el suyo un teatro plástico en el que lo visual es tan importante como lo lingüístico. Este teatro innovador de Lorca renovó el teatro español. Para Federico todo era teatro, y sobre todo la vida y lo que ella contiene, desde lo más cómico hasta lo más trágico, pues son pocas las personas que la viven sin máscara ni sombra de ningún tipo. La Barraca para mí es toda mi obra, la obra que me interesa, que me ilusiona más todavía que mi obra literaria, como que por ella muchas veces he dejado de escribir un verso o de concluir una pieza, entre ellas Yerma, que la tendría ya terminada si no me hubiera interrumpido para lanzarme por tierras de España, en una de esas estupendas excursiones de “mi teatro”. Las líneas generales de esta empresa, en la que García Lorca puso todo su empeño y su vida, siguiendo los principios del teatro más antiguo, del clásico, convirtieron a “La Barraca” en un verdadero carro de Tespis, en una compañía similar a las de los cómicos de la legua, por su espíritu de convivencia y solidaridad, según expresó el propio Lorca en varias entrevistas que le hicieron durante aquellos años. Sin duda alguna, la experiencia de “La Barraca” fue la que más le ilusionó, y por ella dejó de trabajar en otros proyectos.


Si por algo se caracteriza la Segunda República es por la creación de una conciencia popular orientada a la posibilidad de acceso a la educación para la población; la intelectualidad, junto con la cultura obrera, articulan la culturización y modernización del país fuera de las escuelas y las universidades. Y el teatro es una de las formas más eficaces para conseguir ese objetivo, pues tiene el poder de llegar a todos mediante la palabra en acción. Por eso, el gobierno lanzó dos proyectos escénicos: el Teatro del Pueblo y la Barraca. El nombre de «Barraca», según Lorca, fue escogido porque el primer grupo de estudiantes que reclutó tenía la idea de inaugurar un local en Madrid a modo de barraca donde se ofrecerían las representaciones, muchas de ellas títeres, y aunque el proyecto no continuó de esta forma, todos se encariñaron con el nombre. La imagen emblemática de la compañía integra la máscara, símbolo del arte de Talía, y el carro de Tepsis, encargado de abrirse camino allá donde fuera. Los componentes habían sido reclutados mayoritariamente en las aulas de la Universidad Central de Madrid y debían compaginar sus estudios con su afición por el teatro, que los hacía recorrer España de un extremo al otro. Se presentaron numerosos estudiantes a la convocatoria para actores de La Barraca y fueron seleccionados por Ugarte, Lorca, asesorados por el criterio de los catedráticos Pedro Salinas y Américo Castro. El hecho de que hubiera mujeres en el grupo, suponía en aquella época un problema importante, que se convertía a veces en una grave dificultad aunque la oferta era tan exigua que ningún candidato fue rechazado. Algunas de las mujeres que vivieron esta hermosa experiencia nos legaron después un grato recuerdo de ella, en precisos escritos llenos de amenidad, ya sea de “La Barraca” en sí ya de su entusiasmado y enérgico director. La Barraca se sostenía entre la tradición y la vanguardia; entre el respeto a los autores del pasado y el afán por incorporar los novísimos lenguajes artísticos; el teatro universitario venía a renovar la escena española desde una perspectiva propia y ejercía una doble labor: rescataban los clásicos del olvido y se los mostraban a quienes habían sido privados del teatro. Nosotros queremos representar y vulgarizar nuestro olvidado y gran repertorio clásico, ya que se da el caso vergonzoso de que, teniendo los españoles el teatro más rico y hondo de toda Europa, esté para todos oculto; y tener encerradas estas prodigiosas voces poéticas es lo mismo que cegar las fuentes de los ríos o poner toldos al cielo para no ver el estaño duro de las estrellas. Y como eran tiempos difíciles, y las pasiones más bajas comenzaban a manifestarse entre españoles de diferentes bandos ideólogicos, temiendo el poeta granadino que su proyecto fuera juzgado solamente en términos políticos, trató de atajar desde el principio tales juicios: Nuestro primer propósito era desenvolvernos sólo en ambientes universitarios. Después hemos ido al campo, y hemos encontrado allí tanta cordialidad y comprensión -quizás más- que en las capitales. Todo esto, a pesar de las imputaciones canallescas de los que han querido ver en nuestro teatro un propósito político. No; nada de política. Teatro y nada más que teatro..Ante la cuestión de si el pueblo estaba o no preparado para presenciar clásicos, quizá demasiado complejos para su conocimiento, Lorca lo tenía muy claro: Hay millones de hombres que no han visto teatro. ¡Ah! ¡Y cómo saben verlo cuando lo ven! Yo he presenciado en Alicante cómo todo un pueblo se ponía en vilo al presenciar una representación de la cumbre del teatro católico español: ¡La vida es sueño! No se diga que no lo sentían. Para entenderlo, las luces de toda la teoría son necesarias. Pero para sentirlo, el teatro es el mismo para la señora encopetada como para la criada. No se equivocaba Molière al leer sus cosas a la cocinera.


En 1936 todo se vino abajo. Los componentes de “La Barraca” y sus responsables habían contado probablemente con el silencio expresado por la derecha española, silencio cerril, a decir de Antonio Machado, que sacó sus garras en cuanto tuvo la menor ocasión. Y era además la derecha provinciana y caciquil, de la que tanto sabía el andaluz universal. Enseñar al pueblo, instruirlo, era el mayor desafío, la mayor bofetada para ellos, una vejación que no han perdonado jamás a lo largo de la historia. Lorca es asesinado en agosto y Manuel Altolaguirre asume la dirección de La Barraca, que se adapta a la guerra y ofrece funciones para los soldados del frente. En 1937 el Gobierno de la República trató de reorganizar la compañía, una labor demasiado difícil: algunos miembros habían caído, otros se encontraban ya en el exilio y algunos se habían reconvertido al nuevo régimen. Aún así, en agosto de ese mismo año tuvieron lugar algunas representaciones. El bando sublevado también tuvo su propia compañía: un grupo de intelectuales y artistas vinculados a Falange Española forma La Tarumba y representaron -curiosamente- algunas de las funciones que La Barraca había incluido en su repertorio tiempo atrás.


La Barraca fue, para el niño grande que siempre fue Federico, como un juguete deslumbrante que un Gobierno generoso puso en sus manos, y al que el poeta se entregó con toda su capacidad de entusiasmo comunicable. Pero con esta experiencia Federico pretendía demostrar también otras cosas. Y en concreto, aplicar al teatro sus teorías personales (como él mismo había expresado en múltiples ocasiones), que abarcaban también otras facetas artísticas, de alcance renovador y vanguardista. De lo que puso García Lorca en esta experiencia, tan cara para él, sólo puede entenderse comprendiendo lo que el autor granadino pensaba del teatro, y de la verdadera y única finalidad del teatro, en el que él ponía alma y duende. . “La Barraca”... Eso es algo muy serio... Ante todo es necesario comprender por qué el teatro está en decadencia... El teatro, para volver a adquirir fuerza, debe volver al pueblo, del que se ha apartado... El teatro es además cosa de poetas... Sin sentido trágico no hay teatro... Y del teatro de hoy está ausente el sentido trágico... El pueblo sabe mucho de eso. Y a continuación cuenta la anécdota de unos niños de Granada que apedrearon a un grupo de teatro porque no comprendían la obra representada por ellos, y sigue diciendo Lorca: El pueblo sabe lo que es el teatro... Ha nacido de él... La clase media y la burguesía han matado el teatro y ni siquiera van a él, después de haberlo pervertido... Fue entonces cuando comprendiendo eso resolvimos entre estudiantes devolver el teatro al pueblo...

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1Alejandro Rodríguez Álvarez, conocido como Alejandro Casona (1903 – 1965), comediógrafo autor de un teatro de ingenio y humor que mezcló sabiamente fantasía y realidad. Por razón de edad, y pese a la singularidad de su obra, cabe vincular a Alejandro Casona con dramaturgos como Max Aub o Enrique Jardiel Poncela y con el grupo poético del 27; además de Federico García Lorca, varios de sus miembros, como Pedro Salinas, Rafael Alberti o Miguel Hernández, cultivaron ocasionalmente el teatro. Al inicio de la confrontación fratricida se trasladó a México en primer lugar y, posteriormente se estableció de forma definitiva en Buenos Aires, desde donde cosechó un gran éxito internacional.

2Las Misiones Pedagógicas fueron un proyecto de solidaridad cultural patrocinado por el Gobierno de la Segunda República desde las plataformas del Museo Pedagógico Nacional y la Institución Libre de Enseñanza. Creadas en 1931, se desmantelaron al final de la guerra (in)civil. Las Misiones Pedagógicas, que incluían el Teatro del Pueblo, se encargaban de difundir la cultura general, la moderna orientación docente y la educación ciudadana en aldeas y villas y territorios olvidados de España, con especial atención a los intereses espirituales de la población rural; también se procuró interesar a la sociedad en la conservación y el acrecentamiento del Patrimonio Histórico. Entre los “misioneros” que participaban en las actividades organizadas se encontraban escritores, maestros, o actores.

3Manuel Bartolomé Cossío (1857-1935), pedagogo e historiador del arte. Dentro de la Institución Libre de Enseñanza, fue ahijado y sucesor de Francisco Giner de los Ríos. Director del Museo Pedagógico Nacional y presidente de las Misiones Pedagógicas, fue quizá la figura más eminente de la pedagogía española en el periodo de 1882 a 1935, año de su muerte.

4Max Aub Mohrenwitz (1903-1972) fue un escritor español, nacido en París, de origen francés y alemán. Tras la guerra civil española se exilió en México, país del que tomó la nacionalidad y en el que vivió hasta su muerte. En diciembre de 1936 fue enviado como diplomático a la legación española en París, puesto desde el que gestionó el encargo y la compra del Guernica de Picasso para la Exposición Internacional de París del año siguiente. En enero de 1939 se exilió a Francia y se instaló en París, donde ultimó el rodaje de Sierra de Teruel y comenzó la redacción de Campo cerrado. En 1940 lo internaron tras ser denunciado como comunista, lo desterraron a Marsella, en 1941 fue detenido de nuevo y deportado a Argelia, donde compuso su estremecedor libro de poemas Diario de Djelfa.

viernes, 12 de abril de 2024

El guionista, ese desconocido.




Hoy, 12 de abril de 2024, hace veinticinco años que murió, con sólo 49 años, Ricardo Barreiro, guionista de historietas ampliamente reconocido por haber colaborado con grandes dibujantes como Juan Giménez, Eduardo Risso, Enrique Breccia, Francisco Solano López, Juan Zanotto, Enrique Alcatena, etc., entre otros. El guion es un documento opaco y el trabajo del guionista un oficio desconocido aunque es verdad que en los últimos años se ha prestado más atención al guion y a los guionistas. Al menos hemos visto estudios, entrevistas y hasta publicación de breves fragmentos de guion. Tampoco muchos, en cualquier caso insuficientes para que lo conozcamos en todos sus mecanismos. El guion del cómic no está sujeto a una norma fija, pero es mucho más que las palabras que se escriben y también mucho más que el argumento; escribir un guion de cómic no es lo mismo que escribir una novela, o un guion de cine; tiene sus cualidades específicas, y, de hecho, a menudo los mejores guionistas son aquellos que son conscientes de todo aquello que el cómic no comparte con otros medios. Un guion puede llevarse a cabo de muchas maneras: unas breves indicaciones y unos diálogos, un extenso relato, o un dictado telefónico entre el guionista y el dibujante. Puede incluso no escribirse nunca, y desarrollarse conforme se dibuja. Pero, para entender cómo funciona este medio, siempre debemos ser conscientes de que el guion y el dibujo no son compartimentos estancos, sino que están íntimamente unidos. Si el cómic es fruto del trabajo de una sola persona, resulta de hecho casi imposible separar ambas facetas, y en el caso de las historias en colaboración hay, por supuesto, muchas maneras de escribir el guion que el dibujante transformará en historieta. El guion de historieta tiene algunas particularidades: a diferencia de una película, el cómic debe utilizar otros recursos para la “ambientación” de la escena, ya que no hay lugar para la música ni sonidos de fondo, las escenas tampoco funcionan de la misma forma ya que en la historieta se condensa una acción en un cuadro y no en fotogramas en movimiento. En la historieta no se puede realizar un zoom o un travelling en un solo cuadro. Con sólo 22 años, Barreiro se inicia como profesional de la historieta, elaborando dibujos y guiones; una de sus mayores creaciones fue una de las primeras, el dickensiano personaje Slot-Barr, prosiguió creando personajes de ciencia ficción, como Bárbara, una heroína que deambulaba por un mundo postapocalíptico que asciende al rango de defensora del mundo, y su obra obtuvo pronto aplauso entre el público. También fue muy reconocida su serie bélica As de Pique, que daba un paso más allá en los mensajes de tono antibelicista. Poco cómodo en la Argentina de los militares y atraído por la transición hacia la democracia de la política española, en 1978 se afinca en España desde donde sigue trabajando para Italia, para EE UU y para Francia. Al cabo de un tiempo se instala en París, donde los editores parecían más receptivos y, a mediados de los ochenta, fue nombrado miembro de Societé des Auteurs y Compositeurs Dramatiques de La France y vio publicadas sus obras por los editores Dargaud y Glénat. Su producción no cesa y se distribuye ya directamente en Francia, Italia, EE UU y Argentina. En los finales noventa participó en el documental de Daniel Stefanello y Víctor Bailo H.G.O. (1999), sobre el gran Oesterheld, autor que fue siempre su referente. Estaba trabajando en la serie Convento infernal, para Francisco Solano López, cuando falleció.


jueves, 11 de abril de 2024

El arcoiris.



Más de ochenta años después
de su composición, Over the Rainbow es la canción más
versionada de la historia, parte de la banda sonora de la humanidad. Su melodía y su letra suenan trágicas a la vez que optimistas y pueden acompañar momentos tristes o momentos alegres; su metáfora sencilla e inmediata, fantasear con lo que hay más allá del arcoíris (un fenómeno atmosférico científico que parece mágico, tan innegable como inalcanzable), conecta con cualquier ser humano; por eso lleva décadas ocupando un espacio a medio camino entre lo mitológico y lo visceral en la cultura pop. Y, además, Over the Rainbow condensa la existencia de su intérprete: Judy Garland la cantó por primera vez a los 17 años en la película El mago de Oz y vería su vida marcada por esa canción; nadie ha escrito jamás sobre Garland sin recurrir a alguna estrofa de la canción, la propia Garland exclamó en una ocasión: "Si soy una leyenda, ¿por qué estoy tan sola?". En los años 30, cuando una adolescente Frances Ethel Gumm salió del capullo para mutar en Judy Garland, las divas del Hollywood clásico eran idolatradas y ridiculizadas como extravagantes criaturas consumidas por su arrogancia, déspotas con todos los que las rodeaban y obsesionadas con una fama que solo les daba disgustos y Judy Garland murió sin comprender del todo por qué Hollywood (y, por extensión, su público) la había abandonado. Judy Garland fue moldeada como "la chica de al lado", convertida en la compañera asexuada de Mickey Rooney. Desde los 13 años Garland sufrió una dieta impuesta por la Metro basada en sopa, lechuga, 80 cigarrillos diarios para reprimir su apetito, anfetaminas para trabajar y barbitúricos para dormir. A los 14 años un ejecutivo la definió (con ella delante) como "una pequeña cerda con coletas"; mientras estudiaba cómo pulir su imagen, el presidente del estudio, Louis B. Meyer, la llamaba cariñosamente "mi pequeña jorobada"; y a los 15 años el productor de La melodía de Broadway 1938 le recriminó que parecía un monstruo bailando. Por eso cuando cantó Over the Rainbow conectó con el sistema nervioso central de todos los espectadores. Porque su voz amarga y visceral sonaba más a Edith Piaf que a la perfección técnica y lírica de las actrices de la época, pero Hollywood se aseguró de que Frances Ethel Gumm nunca fuera consciente del talento sobrenatural que Judy Garland tenía, porque la necesitaban insegura y dependiente. A los 19 años se casó con David Rose, a los 20 se sometió a un aborto y a los 21 se divorciaron. Dos años después se casó con Vicente Minelli, su director en Cita en Saint Louis, con quien tuvo una hija (Liza) . En 1947, con 25 años, sufrió una crisis nerviosa y fue internada en un psiquiátrico, donde intentó suicidarse rajándose las muñecas. Enferma por una adicción a los somníferos, al alcohol y a la morfina y sometida a tratamientos de electroshock para superar la depresión, Garland dio tumbos profesionales al llegar tarde o no llegar nunca a los rodajes y finalmente fue despedida por la Metro-Goldwyn-Meyer mientras se recuperaba de su segundo intento de suicidio. Sin trabajo y arruinada, Judy Garland recurrió a las giras de conciertos y los especiales radiofónicos: no había cumplido 30 años y ya era una vieja gloria. En 47 años a Judy Garland le dio tiempo a ser una mujer, una actriz, una estrella y un icono. Y cada vez que se transformaba en su siguiente rol, se veía obligada a dejar atrás a los anteriores. El 27 de junio de 1969 Judy Garland falleció por una sobredosis accidental de barbitúricos. Como sucede con todos los mitos, diversas teorías rodearon su muerte. La cultura pop, experta en convertir las casualidades en canon histórico, relacionó directamente su muerte con el nacimiento del Orgullo Gay (el 28 de junio) y ese arcoíris se convertiría en el símbolo de la lucha por la igualdad. La existencia de aquellas mujeres quedará dignificada al devolverlas a su condición de seres humanos, tras décadas de ser solo mitos analizados en tercera persona. "Odio el sol", confesó Garland poco antes de morir, "Quería creer, e hice todo lo que pude por creer en ese arcoíris que soñaba con recorrer. Pero no pude. Qué se le va a hacer".

miércoles, 10 de abril de 2024

Ay, la censura...



Alrededor de 1880, el cargo de compositor de capilla en Italia estaba a punto de desaparecer pues, el recién nacido Estado italiano había venido desmantelando las organizaciones musicales eclesiásticas y transfiriendo sus tradicionales cometidos docentes a los nuevos conservatorios laicos. Sin embargo, y como es propio de la historia de algunas transformaciones de la humanidad, ambas instituciones se comportaron de manera suficientemente sabia como para convivir un tiempo en perfecta armonía, por lo que no es de extrañar que el compositor Amilcare Ponchielli (1834-1886) se desempeñara como maestro di capella y también como profesor de composición, contando entre sus alumnos a Giacomo Puccini y Pietro Mascagni. El catálogo de obras de Ponchielli incluye ballets, cantatas, música coral y sobre todo numerosas óperas, el género que le procuró su gran éxito, en la Italia de su época sólo inferior al de Giuseppe Verdi. Sin embargo, para la mayoría de la gente, el nombre de Ponchielli está ligado a una sola ópera, La Gioconda, drama lírico en cuatro actos con libreto basado en una obra en prosa de Victor Hugo, que compuso sobre un libreto de Arrigo Boito, el libretista de las óperas más exitosas de Verdi; más aún: a un número de esa ópera: La Danza de las Horas, con un tema principal muy pegadizo que seguramente ha contribuido de manera notable a su popularidad aunque otro gran impulso a la fama de ese fragmento fue su inclusión en la película de animación de Disney, Fantasía. Sin hacerle mucho caso a las ideas del libretista -que imaginaba doce bailarinas danzando en círculo (simulando las horas en el reloj) y dos bailarines en el centro (las manecillas)- en ese filme tenemos como protagonista de ese episodio a avestruces, hipopótamos, elefantes y cocodrilos. Los reptiles son los únicos que no calzan zapatillas de ballet, aunque en cambio llevan unas elegantes capas. Por su parte, los paquidermos flotan en el aire con gran ligereza, exhibiendo, en el caso de los hipopótamos, unos delicados tutús. Popular en su época, es la única gran ópera italiana, aparte de Aida de Verdi, que ha permanecido en el repertorio. Además, la Danza de las Horas se destaca como el único ballet operístico de este género que ha establecido una vida propia tanto dentro de la sala de conciertos como en la cultura pop. Aunque es una deliciosa y encantadora pieza musical, los dramáticos eventos que rodean al ballet en la ópera son bastante tumultuosos, presentando todos los asesinatos, lujuria, falsas muertes y suicidios que uno podría esperar en la gran ópera. En la actualidad, los compases cómicos de la música conjuran imágenes más ligeras. Con todo, la obra recogía el último aliento de un universo musical en retirada ante el avance del estilo que se conocerá como verismo, que va a dar al traste con los héroes mitológicos y las ambientaciones fantásticas, y que liderarán precisamente sus pupilos Mascagni y Puccini. La audiencia de 1880, es cierto, ya comenzaba a cansarse de obras no exentas de cierta vulgaridad a las que por lo mismo había que adicionar algún elemento extra al desarrollo de la historia dramática, haciendo participar a los actores y cantantes en plan de público de algún espectáculo que ocurría, con más o menos artificio, en el plano de realidad de la historia contada.


P. S. - El video que se acompaña, grabado de una actuación en el Liceu de Barcelona, queda la duda de si se podrá ver porque Youtube lo ha catalogado como solo para adultos, así que en teoría solo se puede ver allí. De todos modos, para los amantes del ballet, vale muchísimo la pena.

martes, 9 de abril de 2024

Mi sufrir...



El 10 de octubre de 1963, ha hecho
60 años, la música despedía a una de las grandes voces y un 'gigante' de la canción francesa desconocida para las nuevas generaciones; Edith Piaf fallecía con tan solo 47 años en la aldea de Plascassier, localizada en plena Costa Azul, donde la intérprete había adquirido una mansión, la inigualable cantante francesa nacida en un barrio humilde que puso al mundo de pie. De voz sin igual, potente, tan soberbia como dolida, su talento y carácter la ayudaron a vencer cada obstáculo excepto los fantasmas de su mente y las adicciones. Lejos de ser color de rosa, su vida trascendió los tiempos y aún se la canta en el aire de París. Tras una vida llena de éxitos y excesos, Francia decía adiós a quien dejó un himno de la música parisina: 'La vie en Rose’, un tema que ha sido versionado por múltiples artistas y, que a día de hoy, continúa siendo una de las canciones más escuchadas de las distintas plataformas digitales. Nacida como Édith Giovanna Gassion en las calles de París en 1915. en plena Primera Guerra Mundial, su vida estuvo marcada por la adversidad desde el principio; criada en una familia humilde, Edith encontró refugio en la música desde temprana edad, cantando en las calles de París para sobrevivir. Su apodo "La Môme Piaf" (El Gorrión) se convirtió en su nombre artístico, y su talento vocal pronto llamó la atención de los amantes de la música y de la escena nocturna parisina. En la década de los cuarenta Piaf ya era toda una artista consagrada en el mundo de la música y, concretamente, del género de la chanson française, que es una forma de canción francesa caracterizada por sus letras poéticas y a menudo emotivas. Fue en 1946 cuando lanza 'La vie en rose', la estrella de todo su repertorio y uno de los temas musicales más versionados por otros artistas a nivel mundial. Además de ser una de las cantantes más relevantes de la música francesa, fue una de las ciudadanas que asistió a la ocupación nazi de la ciudad de Paris durante la II Guerra Mundial. En una ocasión, Piaf fue convocada para cantar en una fiesta privada para oficiales alemanes de alto rango. Aparentemente, aceptó la invitación, pero con un giro sorprendente pues, en medio de la actuación, Edith Piaf comenzó a cantar "La Marsellesa", desafiando abiertamente a los ocupantes nazis. Esta audaz muestra de resistencia se convirtió en un acto simbólico de la lucha francesa contra la ocupación alemana y la hizo aún más querida por su pueblo. En 1950, Edith Piaf escribió "Hymne à l'Amour" para la memoria de su gran amor. No lo soportó. El dolor cada vez más intenso en su cuerpo (que comenzaba a enfermar) fue mínimo comparado al que sentía con la pérdida. La muerte de un ser amado la golpeaba. La depresión se apoderó de su poca salud, Édith apenas podía mantenerse en pie y lo hacía con altas dosis de morfina, a la que se hizo adicta. Tuvo nuevos amantes. Los buscaba y los mantenía hasta cuándo y dónde quería: Marlon Brando, Yves Montand, Charles Aznavour y Georges Moustaki fueron algunos. Fue sometida a un sinfín de intervenciones quirúrgicas y quizás presagiando su final quiso dejar sus pertenencias a alguien. Tenía 46 años. Estaba cansada, enferma, agotada y su salud empeoraba con los días. Su dependencia a altas dosis de morfina era constante... Su muerte fue anunciada y su amigo Jean Cocteau dijo: “El barco se acaba de hundir. Este es mi último día en esta tierra. Nunca he conocido un ser más desprendido de su alma. Ella no la reservaba, ella la regalaba, la prodigaba, tirando el oro por las ventanas". Su cuerpo fue embalsamado y enterrado en el cementerio de Père Lachaise, en París, con el homenaje de una multitud de admiradores. Pese a su fe cristiana, la Iglesia de Francia prohibió que se le hicieran exequias religiosas por ser una mujer divorciada y L’Osservatore Romano, el periódico del Vaticano, aseguró que Piaf vivía “en pecado público” y que era un “ídolo de la felicidad prefabricada”. Pese a eso, el capellán bendijo su tumba. Para recordarla hoy, no acudiremos a la chanson francaise sino a una interpretación de 1960 ¿premonitoria? en directo poco conocida de una canción de 1936, de Ángel Cabral, muy nuestra: Que nadie sepa mi sufrir (La foule), popularizada años después entre nosotros por María Dolores Pradera.


lunes, 8 de abril de 2024

El día del eclipse.

 


Hoy es el día D astronómico esperado por muchos: España será testigo de un eclipse solar total y aunque será más visible en países del continente americano como México o determinadas zonas de Estados Unidos y Canadá también se podrá ver de forma parcial desde algunos puntos de la península y las islas. El eclipse total de sol es uno de los fenómenos astronómicos más atípicos que existen, que sucede cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol creado una proyección de una sombra sobre nuestro planeta y sumiendo momentáneamente parte del día en la oscuridad. Lo más llamativo del eclipse total de sol es la apreciación de la corona solar, es decir, cuando la atmósfera exterior del Sol se hace visible a través de un ligero resplandor que rodea la Luna. A medida que la Luna pasa entre el Sol y la Tierra, al principio no cubre al Sol por completo. El Sol se ve en forma de media luna y en la mayoría de los lugares, la fase de eclipse parcial durará entre 70 y 80 minutos. El momento en que la Luna “toca” el Sol por primera vez también se llama primer contacto. Las franjas de sombra son franjas largas y oscuras que se mueven rápidamente y están separadas por espacios blancos que se pueden ver a los lados de los edificios o en el suelo justo antes y después de la totalidad, aunque pueden ser muy tenues y difíciles de fotografiar; la atmósfera superior de la Tierra contiene masas de aire turbulentas que distorsionan la luz de bordes definidos de la superficie solar, de la misma manera que distorsionan la luz de las estrellas y hacen que titilen. Las llamadas perlas de Baily, o glóbulos de Baily son rayos de luz del Sol que irradian a través de los valles a lo largo del horizonte de la Luna, tienen una vida muy corta y pueden no durar lo suficiente como para ser perceptibles para todos los observadores del eclipse solar total y aparecen a medida que la Luna hace su último tránsito delante del Sol; el Sol aparece en el centro de la imagen totalmente cubierto por la Luna, pero se ve un contorno brillante, más notable hacia la parte inferior izquierda del eclipse. El fondo es negro. Las perlas de Baily comenzarán a desaparecer hasta que finalmente solo quede un punto brillante a lo largo del borde de la sombra de la Luna, que se asemeja al diamante de un anillo gigante formado por el resto de la atmósfera del Sol. El último eclipse solar total que se vivió en España tuvo lugar en 1959 y fue visible únicamente desde las islas Canarias. En esta ocasión, el eclipse tampoco podrá verse desde todo el territorio español puesto que según el Instituto Geográfico Nacional (IGN) será visible como parcial únicamente en dos áreas, aunque con magnitudes muy bajas. Tendrán suerte todos aquellos que se encuentren en las islas más occidentales de Canarias -como ocurrió la última vez-, concretamente en las islas de El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, además de los que se ubiquen en la zona más al noroeste de Galicia. Sin embargo, habrá que tener en cuenta que la experiencia será breve, ya que la puesta del sol ocurrirá poco después del inicio del eclipse. Finisterre, Muxía, Santiago de Compostela, Vigo y Pontevedra serán los primeros lugares de la región gallega donde la sombra del eclipse comenzará a sentirse. Después lo hará desde A Coruña hasta Ferrol, concretamente a las 21:02 horas, justo antes de que el sol se oculte a las 21:11 horas. En Tenerife, al igual que en La Palma y El Hierro, el fenómeno comenzará a las 20:17, mientras que en La Gomera y Gran Canaria habrá que esperar hasta las 20:18. Aunque España no será el epicentro del eclipse total de este año, la expectación por disfrutar de este fenómeno es altísima. Además, si no se disfruta ahora habrá que esperar hasta el 29 de marzo de 2025, cuando ocurrirá el próximo eclipse parcial visible en todo el país o hasta el 12 de agosto de 2026, cuando tendrá lugar el próximo eclipse solar total en España.