jueves, 12 de junio de 2014

La cara jocosa de los paraísos fiscales

Cuando uno acaba la lectura de un buen libro y decide empezar alguno de los que tiene pendientes (siempre hay varios), ya se sabe que es como abrir un melón, pero en literario, y puede pasar que sea imposible pasar de la primera página, que decidas leerlo "en diagonal", que optes por utilizar la lectura del libro como somnífero, que ejercites la lectura de algún pasaje cada cuatro páginas para intentar descubrir dónde está la parte interesante, o que te sientas atrapado.
En el caso que refiero, cuando encuentras un comienzo de libro tal que así: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado. Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en un horrible insecto" te atrapa al instante.

No pretendo hacer crítica literaria, que quedaría chapucera (siendo benevolente conmigo como crítico) y me limitaré a transcribir un extracto del libro (capítulo 18) donde figura la más enloquecida, descacharrante .... y lúcida aproximación a la parte incomprensible de la existencia de algunos paraísos fiscales.
Vamos allá.



En el salón de la Casa de Gobierno, Jules Flammarie se recostó en el asiento y le dijo al Presidente:
-          La masa de dinero que se genera por el tráfico de estupefacientes es del orden de los quinientos billones anuales
-          ¿Cuánto?-preguntó Falfaro
-          Quinientos billones –repitió el Presidente - … un cinco y diecisiete ceros.
-          Señores, no importa, lo que queda claro es que es una enorme, gigantesca, masa de dinero, difícil de imaginar…
-          Entre el 50 y el 60 por ciento de esa masa de dinero es en efectivo, como ustedes decían antes… el primer problema es convertir ese dinero en una forma más manejable y segura … Hace unos cinco años, Von Bohlen und Reichenbach compró una pequeña península en el Caribe; estaba habitada por una sola familia, a la que no costó convencer de que pidiera ante la ONU su estatus de nación independiente …; “milagrosamente”, vídeos mediante, ni el país en cuestión ni la ONU, encontraron objeciones en aprobar su separación y reconocerlo como Estado independiente … en cuestión de días. Incluso lo invitaron a formar parte del Consejo de Seguridad, pero a Von Bohlen no le interesaba eso, prefería un perfil mucho más bajo. El país se llamaba República Independiente de Chelle, un nombre que jugaba con el de su esposa, Michelle. Inmediatamente estableció un Banco Central, cuyas oficinas no radicaban realmente en la península … ni en ninguna parte. El domicilio coincidía exactamente con la única palmera que había en la península … el Banco Central estaba operado por una oficina consultora cuyos socios fundadores eran unos viejos de un asilo de ancianos que patrocinaba una fundación de Von Bohlen und Reichenbach; sus accionistas eran los guardias de un zoológico también patrocinado por otra fundación que, intermediarios mediante, era beneficiada por Von Bohlen und Reichenbach y, finalmente, la cara visible de toda esta estructura era un matrimonio de inmigrantes ilegales, que eran los encargados de la limpieza de un edificio ruinoso en las afueras de Nueva York … propiedad de un testaferro de Von Bohlen und Reichenbach.
-          ¡Qué irresponsabilidad!
….
-          … En menos de un mes, el Banco Central de Chelle había autorizado la creación de más de 600 instituciones bancarias y 1.567 casas de cambio…
-          ¿Casas de cambio? –preguntó extrañado el Presidente.
-        Habían creado su propia moneda, el pálmer, irónica referencia a la palmera que era el domicilio oficial del Banco Central …lo cierto es que el pálmer fue aceptado en las casas de cambio de todo el mundo … aunque nunca existiera, físicamente, como moneda real …; nunca pasó de ser dinero electrónico que se usaba en transacciones hechas desde oficinas en el exterior. A los dos meses de constituida la República Independiente, en esa pequeña península de Chelle había más de 64.000 empresas y corporaciones … y ni una sola de ellas tenía presencia real en la península, sólo su domicilio fiscal; absolutamente todas eran ghost companies, compañías fantasma, con directorios secretos, capitales secretos, completamente amparadas en la legislación de la República, cuya Constitución favorecía el más absoluto secreto bancario y financiero …/… éste fue el paraíso offshore por excelencia; esas empresas operaban entre sí, una le compraba acciones a la otra, que las subvaluaba; otra vendía productos inexistentes a la otra, que a su vez los comercializaba a otra, que tampoco existía, y que invertía sus ganancias en la compra de la cartera crediticia de uno de los seiscientos bancos, que a su vez hacía fabulosos préstamos a otro banco que operaba junto con una casa de cambio que convertía cualquier moneda en pálmers, que luego se cambiaban por otras monedas … en fin, transferencias electrónicas que recorrían todo el mundo, para regresar … - sonrió – a la misma palmera, el vegetal más próspero de la historia de la creación … era absolutamente imposible darle seguimiento a esas transacciones, los giros, cambios y las operaciones se perdían en un mar de préstamos, inversiones, ventas, compras, cambios de moneda, vuelta a invertir en una maraña de bancos y empresas absolutamente babélica … De hecho hay un grupo de investigadores que está siguiendo la pista de una sola de esas operaciones … desde hace tres años. Sólo los apuntes de los pasos que siguió ese dinero suman dieciocho volúmenes de quinientas páginas. El primer equipo de investigadores desapareció en un misterioso accidente, el segundo equipo abandonó al año, y el tercer equipo, que es el que continúa la investigación, está viviendo prósperamente … y aumenta la fortuna personal de sus integrantes cuanto con más lentitud avanza su búsqueda.
-          Pero … ¿cómo integran, finalmente, todo ese dinero al circuito legal? – preguntó el Presidente, que había tomado nota de estos recursos
-          Señor Presidente –puntualizó Flammarie sonriendo -, todo, absolutamente todo lo que dije … es legal. …/… Pero, ahora que me hace esa pregunta, me hace acordar una de las tantas tretas legales. Una de estas compañías fantasma, la Luxury Inc., era una importadora de artículos domésticos. Hace tres años compró a otra de estas shell companies, la Stick Clothes International, un cargamento de 15.000 toneladas de broches de la ropa. …/… Este “cargamento”, supuestamente, nunca llegó a destino, porque Bella Donna, el barco, que nunca existió, se hundió en un accidente que, por supuesto, tampoco ocurrió …La Traveller Insurance Company, compañía aseguradora del barco y de la carga, también tenía su sede en la península de Chelle, y debió pagar una fortuna para resarcir a las empresas que intervenían. Como el cargamento no llegó, ordenaron otra carga …; la empresa productora de broches de ropa pidió un préstamo a uno de los bancos de la palmera, para poder afrontar la inversión que significaba ese cargamento … que tampoco llegó a destino … y esto lo repitieron unas cinco veces. ¿qué me dice?
-          … Eh, que lástima que no probaron por otra ruta, ¿no? – comentó Falfaro
-          ¿Y esa península todavía existe? – preguntó el Presidente
-          No. Por razones no muy claras, Von Bohlen und Reichenbach no quiso ceder a un chantaje o algo por el estilo … son cosas que mejor ni preguntar, lo cierto es que un país hizo una prueba nuclear en la península …
-          ¿Pero eso no es peligroso? – preguntó Falfaro
Flammarie lo miró con paciencia
-          … Y sí, un poco afectó a la palmera. …/… Von Bohlen aprendió de esa experiencia y repitió el ciclo, solo que… ¡en una isla! Desde ahí realizó operaciones tan escandalosas que la OTAN le declaró, secretamente, la guerra a este nuevo país inventado, ¿y sabe con qué se encontraron?
-          No
Flammarie tecleó algo en la computadora.
-          Von Bohlen se burló de todos… Miren – señaló la pantalla –esta es una foto satelital de la Tierra, de este preciso instante; la ampliamos – tecleó -… un poco más … …/… ¡La maldita isla no existe! Güntther (Von Bohlen) alteró archivos geográficos digitales de todo el  mundo para introducir una isla que nunca, nunca, ¡jamás existió! ¿Entienden ante qué problema está el Fondo que represento?
El Presidente inclinó la cabeza con gravedad …

.......


¿Exagerado? Pues en realidad hay territorios inventados que atraen auténticas fortunas, como el Nuevo Estado libre de Carolina (un islote en el Pacífico), Elgaland-Vargaland (territorio digital con bandera, himno, moneda y hasta con ¡30 embajadas!), el Principado de Sealand (una plataforma marina abandonada frente a las costas de Gran Bretaña), el Dominio de Melquisedec (en proceso de reclamación de soberanía ante la ONU) y algún otro igual de curioso. 
Y luego los que mandan en el cotarro hacen ver que se ponen serios en la lucha contra los paraísos fiscales..

Por cierto, el libro en cuestión es COPYRIGHT, de Jorge Maronna y Luis María Pescetti, editorial Plaza y Janés, Barcelona, 2001


lunes, 9 de junio de 2014

Guia para perplejos por el BCE

El médico y filósofo andalusí (cordobés, por más señas) del sigo XII Moshé ben Maimón, en árabe Musa Ibn Maymun, o Maimónides para los amigos, fue el autor, entre otras obras más enfocadas a la medicina, de la conocida Guía de perplejos, la más universal de sus obras, escrita originalmente en árabe y traducida al hebreo en vida de su autor.
Para no entrar en profundidades filosóficas, sólo diremos que el objetivo principal de la obra era intentar explicar pasajes difíciles de la Biblia (cristiana) interpretándolos en relación al Midrash o al Talmud (judíos), ya que aparentemente estaban en conflicto con el sentido común.
Como es natural en estos casos, y tal como sucede con las propias Sagradas Escrituras, la Guía de perplejos ha tenido diversas interpretaciones a través de los tiempos, y no sería raro que hoy, el Banco Central Europeo (BCE), se hubiera de nutrir del sistema de parábolas y analogías que se usan en los escritos de Maimónides para transmitir el sentido común de alguna de sus decisiones.


Viene esto a cuento porque el presidente de la institución, Mario Draghi, informó muy recientemente de las esperadas "medidas de choque" a impulsar por el BCE para reactivar la economía de la eurozona. Dentro de ellas resalta el acceso de la banca a efectivo facilitado por el propio BCE y que, condición sine qua non, ha de destinarse a conceder crédito para particulares y pymes. Una medida a aplaudir, sin duda, dejando de lado la dificultad práctica que pueda representar su implantación, control y seguimiento.
Pero resulta que quien más y quién menos, ya estamos escamados de que las "ayudas" o incluso los "rescates" a la banca no se traduzcan en mejoras reales para el ciudadano, por lo que empezamos a tener la costumbre de leer la "letra pequeña" con atención.  Y en este caso, entre otros que no forman parte de esta reflexión, hay uno que debería explicarse, y es que el volumen de crédito disponible del BCE por cada entidad está función de su vocación crediticia. En román paladino, eso quiere decir que si un banco invertía sólo en hipotecas, que se olvide, mientras que otro que sólo financiaba pymes tendrá acceso a todo lo que le corresponda, con toda la gama  de grises entre ambos extremos.

¿No os parece que el BCE (y los medios) deberían dar publicidad a estos matices a la vez que lanzan las campanas al vuelo para evitar tener que aplicar la filosofía de Maimónides sobre la perplejidad que afecta al sentido común?

domingo, 8 de junio de 2014

Boletín nº 36 - ... guía para corruptos...



Al parecer eso de la crisis ya empieza a ser cosa del pasado, y la recuperación económica (de la social no se dice nada) ya es un hecho que se consolida. Y debemos creer que es así porque quien lo dice es el gobierno que, hasta hoy, no ha manipulado, tergiversado ni ocultado información, ni mucho menos mentido, lo que da garantía de que es así. Además vienen en su ayuda para confirmarlo los grandes capitostes de las grandes empresas, que juran que cuando sube un 0,10 % el PIB (pongamos por caso) es señal inequívoca de que ya hemos de ir preparando las consabidas longanizas para atar a los perros. El hecho tozudo de que, paralelamente, la cifra de desempleados no haya forma de que baje, que los recortes en sanidad ya empiecen a hacer estragos, que haya un alarmante número de familias que no tienen NINGÚN ingreso, que el número de desahucios no pare de crecer, que el comercio esté hundido y esas minucias, que son parte de una planificación orquestada por un grupo de resentidos antisistema sin ninguna credibilidad ni razón de protesta.

Para reforzar ese panorama idílico (que no es ni cuestionable sin caer en el riesgo de que te llaman mal patriota), se nos dice que los inversores extranjeros están aportando dinero a espuertas a nuestra economía, vamos, que dentro de nada todos llevaremos unos milloncejos sueltos en el bolsillo para pagar el autobús (perdón, quería decir el “chauffer de la limousine”) y todo será sin duda una Arcadia maravillosa.

Y como uno aspira a confiar en que lo que le dice su gobierno es verdad, supongamos que eso es así, que uno se encuentra nadando en pasta. ¿Qué hacer con ella? Aparte de los milloncejos de cambio necesarios en el bolsillo, claro. Lo primero que se piensa es en rentabilizarla, pero, bien mirado ¿para qué asumir inversiones arriesgadas y que el capital pueda disminuir? Mejor buscarle un buen refugio (nunca mejor dicho) a salvo de curiosos. La banca española, ya nos habían dicho (otra vez el gobierno) que era la mejor del mundo pero parece que los criterios eran variables y no toda era tan buena como se decía. Por ejemplo, uno se acuerda de la Caja San Fernando, que se unió con El Monte para formar Cajasol, que pasó a ser, junto con CAN y otras una cosa que se llamó Banca Cívica, que a la postre fue absorbida por La Caixa. El problema es que ese no es un caso aislado, lo que indica que las solvencias, liquideces, solideces y tal de que presumía la banca española, se han ido al garete. O nos han engañado, pero esto no puede ser porque ell gobierno nunca lo ha hecho.

¿En quién confiar? La banca extranjera no la conocemos bien y, además, parece que su sujeción a nuestra normativa no es estricta. Habrá que mirar entonces otras jurisdicciones pasando por alto en principio los llamados paraísos fiscales, entre otras cosas por el repelús que causa pensar en dejar los dineros en sitios como Caimán, Jersey (o suéter), Barbados (de parche en el ojo no dice nada) y así, eso sin pensar el incordio de los posibles viajes “de negocios” a esos lugares. Quizá algún sitio donde se pueda ir en coche y que no sea ni Andorra[1] ni Gibraltar que es casi como estar en Recoletos, y todo el mundo ve cuando entras o sales. Un sitio donde haya motivos para hacer turismo y no llamar la atención…..

¿Qué tal Suiza? Sus quesos, su chocolate, sus relojes, su paisaje…. Nunca ha estado conceptuado por el GAFI como país no cooperante, su seriedad está fuera de duda y su banca, con o sin test de estrés es todo prestigio. Veamos entonces.


Deshaciendo algunos “prejuicios”: la facilidad de abrir una cuenta en Suiza

Como declaración de principios frente a algunos incautos o desconfiados lectores (situados en ambos extremos), que nadie espere encontrar aquí un manual operativo de cómo abrir una cuenta en un banco suizo, sino sólo una serie de reflexiones sobre la facilidad para hacerlo. Para situarse adecuadamente hay que recordar que la banca privada suiza gestiona unos tres billones (en acepción europea, de millón de millones) de euros mientras que, para tomar referencias de volumen, el rescate de los bancos españoles ha costado hasta ahora menos del dos por ciento de esta cantidad

Conviene recordar también que Suiza no pertenece a la Unión Europea, pero sí está acogido al acuerdo Schengen, que permite la libre circulación de personas, servicios y bienes. Eso quiere decir que el traslado de fondos en el consabido maletín es posible, La limitación actual para sacar dinero en efectivo de España sin tener que declararlo a las autoridades es de 10.000 euros; si la cantidad es superior, es necesario diligenciar adecuadamente un formulario de declaración conocido como S-1 (que se puede obtener para su cumplimentación en bancos, oficinas de Aduanas, Policía o Guardia Civil, o directamente en la página de Internet del Servicio Ejecutivo de la Comisión para la Prevención del Blanqueo de Capitales – Sepblac –) que, entre otros apartados, exige que se consigne el motivo por el que se transporta el dinero (turismo, negocios, etc.) así como la identificación de la persona que lo transporta y del medio de transporte donde viajará el dinero (avión, barco, coche). Con cantidades pequeñas no habría problemas, pero es bastante improbable que alguien que pretenda hacer llegar a Suiza un millón de euros vaya a emprender 100 viajes "de turismo" al corazón del Tirol.

Supongamos, pues, que no somos delincuentes, ni tampoco multimillonarios. Que tenemos unos ahorrillos[2] y que queremos abrir una cuenta en Suiza sin quitarnos el pijama y las zapatillas, o sea, sin tener que pagar un bufete asesor en España ni un agente personal en Suiza que seguramente doblaría el espinazo ante nosotros con sonrisa de dentífrico cada vez que fuéramos a verlo en Zurich o Ginebra, pongamos por caso, portando un maletín. Pues alguien ya ha pensado en nosotros y existen entidades, de las que, por pudor, no haremos publicidad, que ofrecen servicios online completísimos.

El banco que nos presta esos servicios a domicilio nos solicitará para abrir la cuenta online datos personales, profesionales, perfil de cliente, la cantidad de capital que vamos a manejar, el tipo de productos, y si actuamos o no por cuenta de terceros. Además, también dará la opción de acogerse o no al secreto bancario (más abajo se explica por qué). Una vez que se envíen los documentos por correo y el banco devuelva otra misiva con la clave de acceso solo restará un último trámite: informar al Banco de España con el impreso DD1 si vamos a manejar menos de 600.000 euros y con el DD2 en el caso de superar esta cantidad.

Pero bien mirado, ¿para qué llevar el dinero a un banco suizo? ¿Para obtener una mayor rentabilidad? No, porque allí produce por lo general menos intereses que tenerlo en un banco español. ¿Por la operatividad de sus bancos? Desde luego que no: las transferencias de fondos están sujetas a altas comisiones y las cuotas de mantenimiento también son muy elevadas ¿Para pagar menos impuestos? Depende: con la última subida del IRPF en España, si las inversiones generan más de 50.000 euros al año es posible que Suiza interese. De lo contrario es mejor que los impuestos se paguen en España.

Entonces, ¿qué es lo que realmente interesa de Suiza? ¿Cuál es ese imán para corruptos? Obviamente, algo tan arraigado en Suiza como el chocolate y los relojes: el secreto bancario. La posibilidad de abrir una cuenta donde no figura el nombre sino un número es un reclamo irrechazable para delincuentes y defraudadores. El banco se limita a advertir que se debe ser capaz de poder justificar el origen legal del dinero, y que se han cumplido las obligaciones fiscales en el país de origen, todo ello si fuera necesario algún día, y que se revela como una simple cura de salud que solo se podría quebrantar si existe un proceso penal y la correspondiente comisión rogatoria de un juez que cumpliera todos los requisitos que exige la legislación suiza.

Y aún hay más. El acuerdo de Suiza con la UE consiste en que para evitar la evasión de impuestos y al mismo tiempo mantener el secreto bancario, Suiza se compromete a recaudar el 35% de las “ganancias de capital” como impuestos y remitirlos a la oficina fiscal del país de residencia pero de forma anónima. Es decir, se pagan los impuestos pero no se sabe qué se hace con el dinero, ni cuánto se tiene. Si se renuncia al secreto bancario (se puede porque puede ser más favorable el fisco propio) se pagan los impuestos en el país de origen, y así, por ejemplo, un alemán pagaría un 28% de tipo nominal de su país frente al 35% con secreto bancario en Suiza. Sin embargo, con la última subida del IRPF en España, donde las rentas de más de 300.000 euros pagarían un 52%, es mejor tener el dinero en Suiza con secreto bancario que pagar impuestos en España. Esto explicaría, por cierto, la ley que el Gobierno se sacó de la chistera por la que obliga a declarar los depósitos y bienes en el extranjero. Tras la aprobación de esa amnistía fiscal en España, algunos patrimonios han vuelto aquí, y otros todavía no, porque en Suiza no existe el delito fiscal y sí el secreto bancario, aunque debe reconocerse que, cumpliendo las obligaciones fiscales, quien  tenga una cuenta abierta en Suiza, no está cometiendo ningún acto ilícito de por sí. Sin embargo, si la Agencia Tributaria solicita información a ese país sobre determinadas posiciones de un inversor español, Suiza no ofrece esta información, salvo que se trate de un delito penal o por indicios de evasión fiscal.

Los contribuyentes que opten por países como Suiza para salvar parte o la totalidad de su patrimonio están obligados a presentar la Declaración de renta y la de patrimonio, donde se declaran todas las rentas mundiales que obtenga esa persona[3]

Tener el dinero en Suiza, un agente que mueva los fondos, o la existencia de un testaferro no constituye un delito, solo puede serlo el origen del dinero y el impago de impuestos. En definitiva, tener una cuenta bancaria en un paraíso fiscal, contratar los servicios de un agente fiduciario o poner la empresa instrumental a nombre de otra persona no solo no es delito sino que es perfectamente legal, de forma que un ciudadano de a pie puede poner sus ahorros en una cuenta bancaria de un paraíso fiscal completando unos, a la postre, sencillos trámites e informando a las autoridades españolas. Se explica así legalmente que aunque en 2013 se ha moderado, la fuga de capitales de España superó los 200.000 millones de euros en el año 2012, protagonizada tanto por inversores como por personas que han optado por abrir una cuenta bancaria en un país extranjero por razones perfectamente legítimas como el miedo a la ruptura del euro, al corralito (¡Ay, el ejemplo o precedente de Chipre!) o a que se esfume parte de su patrimonio. Es decir, por razones coyunturales. Los destinos más demandados en estos casos son Luxemburgo, Alemania y, sobre todo, Suiza

Pero si resulta que sí, que somos delincuentes, que no es sólo que creamos que eso de contribuir a la estabilidad de la economía y la sociedad a través del pago de los correspondientes impuestos es cosa de perversos socializantes, sino que nuestra forma de ganarnos la vida (relajada, sin duda) no está bien vista y casi mejor que nadie la conozca,  sospechamos que no bastará con tener una cuenta sin más aunque sea un territorio donde se consagre el secreto bancario; necesitamos algo más, un experto en las sombras financieras común a todas las tramas corruptas, el agente fiduciario, una figura indispensable en cualquier trama de evasión fiscal o blanqueo de capitales: el bróker, el que pone en marcha “la lavadora”, el administrador que moverá el dinero creando una tupida red de empresas a su nombre o al de otros testaferros que difuminen el rastro, a cambio de la correspondiente módica comisión, como es natural.

Sin una buena “lavadora”, la corrupción y el fraude tendrían la ropa sucia y su hediondo aroma se olería a distancia. Pero cuando los trapos se limpian "en condiciones" y se utiliza un buen detergente, el rastro del dinero podrido es mucho más difícil de seguir. Con ese panorama, jueces y agentes judiciales tratan de resolver complicados rompecabezas que comparten un denominador común dentro de su heterogeneidad. Y es que todos los casos de corrupción suelen estar formados por un triunvirato indisoluble: cuentas bancarias en paraísos fiscales, un buen bróker de prestigio internacional que se ocupe de mover el dinero y un elenco de testaferros al servicio de complicados entramados empresariales. Una tela de araña que se teje en páramos vacíos de legalidad, en la fina línea que dibuja los límites de lo lícito y que solo se rompe cuando el ovillo llega a su fin y se conoce el origen del dinero. Un laberinto de callejones oscuros diseñado por tramposos profesionales.

Pero hay más: cabe la posibilidad de que el cliente tan especial piense y tema que, por la razón que sea, se llegue a descubrir la existencia de la cuenta, en cuyo caso, su máxima preocupación es que nadie la relacione con su persona; para eso están las cuentas numeradas o cifradas, máxima expresión del secreto bancario, en las que, en lugar de atribuirla a un particular, se le atribuye a un código del que la información de cuál es la identidad que oculta sólo es conocida por unos pocos empleados de la entidad.

Según los entendidos, Suiza ya no es un destino único y sólo forma parte de una “red” ya que las grandes fortunas migraron hace tiempo a otros paraísos fiscales como Barbados o las Islas Caimán, países cuyo secreto bancario y sus bajas tasas de impuestos han generado una auténtica segunda economía mundial al margen de la legalidad. La informática juega un papel determinante en las tramas de evasores y además, ahora existen también los contratos de fiducia[4], documentos que ligan al titular con un testaferro que moverá el dinero a través de una sociedad creada al efecto y ubicada, por ejemplo, en las islas Vírgenes británicas y que abre cuenta en un banco discreto que tenga sede en todo el mundo. Con esa cuenta a nombre de la sociedad ya sería posible hacer operaciones internacionales sin problema. El inconveniente surge cuando se quiere recuperar dinero en efectivo para, por ejemplo, adquirir una mansión de lujo o un yate. Entonces sí que sería necesario, además, utilizar una red de blanqueo de dinero, como ha sucedido en casos cuyo nombre nos puede resultar familiar.

Tal como informaba recientemente el portal www.economiadigital.es, la primacía de Suiza como destino está cambiando, particularmente para las empresas aunque mantiene, sin duda, su atractivo para las personas físicas. Según el décimo informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, 33 de las 35 compañías que cotizan en el selectivo español Ibex tienen empresas domiciliadas en territorios off shore, paraísos fiscales o de tributación laxa, con especial querencia al estado americano de Delaware, como demuestra el hecho de que de las 467 empresas de los grupos del Ibex radicadas en paraísos fiscales, 131 están en este estado (el 28%)[5] y además, el crecimiento de este tipo de empresas radicadas allí ha sido constante en los últimos años, según los datos recogidos en el informe. Una de las ventajas más llamativas de Delaware es que si una compañía no tiene actividad en la zona no tiene obligación de pagar impuestos, pese a que esté domiciliada allí. Las sociedades se pueden crear en un solo día y existe secreto de privacidad de los propietarios incluso en los registros públicos de EEUU.

Por detrás de Delaware, el otro paraíso fiscal favorito para las compañías del Ibex es la seria Holanda, con 105 participadas domiciliadas allí, la mayoría en Amsterdam. Otros territorios off shore históricos como Luxemburgo, Irlanda, Hong Kong o Suiza contaban en 2012 con 37, 31, 17 y 23 sociedades radicadas allí respectivamente.


Qué pasa en la práctica y nota final

Sin moverse de casa puede encontrarse en Internet portales de prestigiosas entidades que facilitan sin esconderse de nadie completas guías, no solo informativas de productos, servicios, procedimientos operativos, etc. relativos a la apertura y mantenimiento activo de estas cuentas sino que suelen ofrecer un prolijo catálogo de FAQs para solventar cualquier duda, por nimia que pueda parecer, en particular un detallado acompañamiento de los procesos de cumplimiento de las obligaciones fiscales del cliente. 

Paralelamente pueden encontrarse para los que no tienen demasiada vida social otros portales con anuncios como el que se reproduce a continuación absolutamente real:
“Se ofrece testaferro experto con conocimientos empresariales y legales. Máxima confidencialidad y seriedad. Español, mediana edad y buena presencia. Experiencia en todo tipo de empresas españolas y situaciones. Especialista en cierres ordenados de sociedades con deudas para evitar cualquier responsabilidad. No importa cuál sea su problema, le aconsejo que me consulte gratuitamente antes de tomar una decisión”.

Los testaferros son la tercera pata de la corrupción y no menos importante que los paraísos fiscales elegidos como destino y los prestigiosos despachos de agentes fiduciarios. Son muchos los hombres de paja que han prestado su nombre para abrir infinidad de sociedades pantalla a lo largo y ancho del mundo a cambio de una pequeña compensación.
Con todo lo expuesto, ¿quién rechaza la oportunidad de abrir una cuenta en Suiza?

No pueden acabarse estas líneas sin declarar que todo cuanto antecede es rigurosamente verídico en cuanto a procesos, requisitos y cuantos pormenores se detallan, por lo que es justo expresar “agradecimiento” a los numerosos portales de Internet y publicaciones accesibles sin ninguna cortapisa en los que se ofrece todo tipo de información que ha servido para confeccionar este monográfico. En honor a la verdad hay que decir que conocidos portales ofrecen guías (paso a paso y con ilustraciones) para que el futuro cliente no tenga ningún problema en la apertura y mantenimiento de depósitos y/o instrumentos financieros específicos en cualquier territorio off-shore y, especialmente en la cercana y adorable Suiza.


[1] Abril de 2013. La policía interviene 738.000 euros envueltos en periódicos y papel de aluminio ocultos dentro de una maleta en un autobús urbano de Lleida, perteneciente a un matrimonio septuagenario que aseguró que el dinero les pertenecía a partes iguales. Desgraciadamente para ellos, no habían declarado su movimiento por territorio nacional, limitado a 100.000 euros por persona (no confundir con el limitepara sacar o entrar dinero en España), y no llevaban consigo el modelo S-1 que lo acreditara. El resultado del incidente es que la Guardia Civil realizó una de las incautaciones de dinero más elevadas de la historia en materia de prevención de blanqueo de capitales.
Quizás el anciano matrimonio no tenía ni idea de la existencia de las leyes que limitan los portes de dinero en efectivo, pero lo cierto es que, en la huida del capital, el medio de transporte favorito siempre implica ruedas y asfalto. Se actúa así lejos de los controles aeroportuarios y con la seguridad que implica que las fronteras europeas estén mínimamente vigiladas. Por esas inexistentes aduanas han pasado y seguirán pasando incontables cantidades de dinero con destino a los bancos europeos, en especial a las entidades suizas.

[2] Se requiere una cantidad mínima para abrir una cuenta bancaria en Suiza, pero esta varía mucho según el tipo de cuenta bancaria que se abra porque habitualmente los bancos suizos no ofrecen cuentas de ahorro y cuentas corrientes a clientes minoristas con domicilio en el extranjero
En teoría se puede abrir una cuenta bancaria desde 1.000 € de depósito, pero para cantidades pequeñas sí que es imprescindible un asesor en Suiza que ayude a encontrar el mejor banco que se adapte a nuestras necesidades.
Lo normal es que se exija un mínimo de volumen, y lo habitual es que se trate de patrimonios con, al menos, un millón de euros aunque hay bancos que bajan el listón hasta los 200.000 euros

[3] España está negociando actualmente un acuerdo bilateral con Suiza para fomentar el intercambio de información patrimonial aunque en ningún caso se publicará una lista de los titulares con cuentas en su territorio con lo que esta falta de transparencia suele ser el caldo de cultivo para ocultar fondos por parte de algunos contribuyentes.

[4] Para explicar algunos instrumentos usuales allende nuestras fronteras en estos menesteres, partimos de la base de que no hay excesivos inventos en el mundo financiero y así, por ejemplo, aunque realmente no existe en España la fiducia (mecanismo por el cual un particular o empresa entrega uno o más de sus bienes a una sociedad fiduciaria para que los administre con la finalidad establecida previamente en un contrato), se parece mucho a la gestión que hacen las sociedades gestoras de instituciones de inversión colectiva (SGIIC), las sociedades gestoras de entidades de capital riesgo (SGECR) o las sociedades gestoras de fondos de titulización hipotecaria (SGFTH) por cuenta de los partícipes. En definitiva éstos constituyen también un negocio fiduciario consistente en la administración de un patrimonio separado, con personalidad jurídica propia por cuenta de sus partícipes.

[5] Según publica www.economiadigital.es, de las 131 sociedades dependientes de empresas españolas que tienen domicilio en Delaware, 101 comparten las mismas dos direcciones postales en la pequeña ciudad de Wilmington, de 70.000 habitantes.
La primera es el 2711 de Centerville Road, donde el Banco Santander tiene 13 participadas domiciliadas; Abertis 9; ACS 8; BBVA 5; Repsol 4 y Abengoa 3, entre otras.
La otra dirección postal es el 1209 de Orange Street, el llamado Corporation Trust Center. En 2012, el Banco de Santander tenía allí 19 sociedades; ACS 17; Repsol 4 y Abengoa y Abertis 3 cada una. Un artículo publicado en el New York Times en 2012, al que hace mención el citado informe del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, indicaba que en este edificio de Delaware, de una sola planta, estaban registradas 285.000 empresas. El 60% de los grupos del listado Forbes 500 tenían allí domiciliada alguna sociedad. Entre ellos se encontraba American Airlines, Apple, Bank of America, Google o Coca-Cola.


jueves, 5 de junio de 2014

Disminución del paro, sí, pero,,,

Se han publicado los datos, realmente halagüeños, referidos a la importante disminución de las cifras de paro. Todos hemos de estar contentos con la noticia, por supuesto, pero seguro que estaríamos más contentos si esa disminución de cifras se correspondiera con una mejora real de la situación laboral, pero, por desgracia, los datos que la rodean y que la alimentan parecen ir de forma tozuda en otra dirección.

Desgraciadamente no es un tópico decir, repitiendo lo que proclaman voces autorizadas, que España ha perdido toda una generación de trabajadores/ciudadanos/contribuyentes/pensionistas entre la crisis (más social que económica) y la inacción y manifiesto desdén hacia el problema por parte de quien, en teoría,, debería ser el primero en intentar solucionarlo.
La otra reflexión, que en ninguna forma puede tomarse como tópico, orbita alrededor de la evidencia (a mi juicio) que el trabajo debe permitir VIVIR. Otra cosa es que el trabajo sea más o menos agradable, duro, responda o no a vocación... pero su desempeño correcto ha de permitir al trabajador y su familia vivir dignamente, Y quien diga que eso es una utopía exhibe una absoluta ignorancia económica y social, porque se puede conseguir, y de hecho se ha conseguido en épocas económicas y sociales muy difíciles.

Curiosamente, la sociedad en general parece haber aceptado que eso sea así y todo indica que se reserva el poder trabajar a los elegidos (políticos aparte, por favor: hablamos de trabajar); basta echar un vistazo a las demandas de trabajo publicadas que, en general se pueden clasificar en tres patrones:

- Las demandas de ejecutivos/directivos, bien pagados, que encierran un arcano más allá de la preparación, experiencia o perfil.
- Las demandas de lo que sea con un sueldo digno, llenas de trampas imposibles de cumplir en forma de criba, con requisitos por encima o por debajo de la realidad (y de las que, por cierto, se hacen cómplices las empresas de selección)
- Las demandas generales, con sueldos de miseria y condiciones de semi-esclavitud con el agravante de que, cuando alguien expone el problema, la respuesta del patrón suele ser del tenor de "pues si no lo quieres, hay cola para conseguirlo". Repugnante y dramático.

Dejo al arbitrio del lector adivinar cuál es el segmento de demanda que más crece.
Pensemos ¿vamos hacia esto?

Caso aparte son las "empresas" que timan con toda desfachatez a la gente necesitada prometiendo imposibles, a cambio, además, de pagos. Contra ellas, ningún comentario: código penal sin más, con obligación de devolver lo estafado.

Por último no puede olvidarse en este panorama a la Administración, con su conocida congelación de personal. No se sabe muy bien como interpretarlo, pero quizá fuera conveniente que, en los contados casos en que puede contratarse personal, cumplan con la máxima de conceder igualdad de oportunidades. Hace unos días me llegó la noticia de la convocatoria en concurso abierto por el ayuntamiento de Villamulas de Enmedio, pongamos por caso, de una plaza de limpia-polvo de los soportes de teléfono, también pongamos por caso, para el que era, no mérito, sino requisito necesario para acceder al concurso, el acreditar haber ejercido durante al menos cinco años como limpia-polvo de los soportes de teléfono en el ayuntamiento de Villamulas de Enmedio. Curioso cuando menos en un concurso abierto.

Algunas cosas posiblemente puedan calificarse como anécdota, pero, en general, falta un tramo largo, y una reflexión muy seria de los agentes sociales antes de lanzar las campanas al vuelo por un pretendida recuperación que no será tal hasta que todo el que quiera trabajar pueda hacerlo a cambio de un sueldo que le permita llevar una vida digna (no enriquecerse, no se confunda) a él y su familia.

Es desgarrador comprobar que lo que se leía hace no mucho tiempo con palabras de Miguel Hernández (y música en esta ocasión de Serrat) y que se identificaba con el pasado cada vez se teme más como retrato de un futuro atroz si no se presta la debida atención.