miércoles, 19 de febrero de 2014

Actualización de las listas de países de riesgo del GAFI

En la reunión plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional contra el blanqueo de capitales, GAFI, celebrada en París durante los pasados días 12 a 14 de febrero finalizó con la actualización de la lista de países o jurisdicciones de riesgo o con deficiencias en sus programas de lucha contra del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo pero,además, se trataron los siguientes temas, según informa el propio GAFI en su página web:  

- En cuanto a los países o jurisdicciones con deficiencias antiblanqueo, el GAFI sigue su medio tradicional de publicar dos documentos en los que se detallan los trabajos del GAFI en la identificación de los países que suponen un riesgo o tienen deficiencias en el diseño o aplicación de sus sistemas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

- Para mejorar los resultados obtenidos en  las evaluaciones mutuas entre países miembros, y  a fin de asegurar un enfoque coherente en los exámenes, se han adoptado procedimientos comunes para las mismas, que ya se implementarán en la nueva ronda de evaluaciones que van a comenzar el GAFI y los grupos regionales en todos los países para valorar el cumplimiento de los estándares GAFI. Por el momento el organismo no ha hecho públicos tales procedimientos

- Habida cuenta de la dimensión del problema en la práctica de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, el GAFI se compromete al desarrollo de Guías para la implementación efectiva de las exigencias sobre titular real / beneficiario final, continuando así su trabajo para apoyar la implementación efectiva por los países de los estándares GAFI relativos al tema.

. Finalmente, el GAFI ha decidido tener una reunión de intercambio de información y enfoques entre expertos en el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo y su prevención y de otros en protección de datos para explorar los temas comunes y ampliar la cooperación.

Por lo que se refiere a los países considerados de riesgo o con deficiencias, y a modo de resumen, hay que recordar que las listas siguen la dinámica de actualización como resultado del examen por el GAFI de los avances de los países incluidos en ellas, y en ese sentido, remarcando los extremos:

En positivo, pasan de la lista negra a la lista gris Kenia y Tanzania, y salen de las listas y del monitoreo los territorios de Antigua y Barbuda, Bangladesh y Vietnam

En negativo, Uganda y Papúa Nueva Guinea ingresan en la lista gris 

No hay variación en el resto de países incluidos en las listas

Para acceder a mayor información (en inglés) acerca de los resultados de la reunión del GAFI, proponemos clicar aquí, para ver la actualización de la lista de países considerados "de riesgo o no cooperativos" aquí y, finalmente, para examinar la lista de países con deficiencias pero con cambios normativos en proceso y bajo el control y vigilancia del GAFI, aquí.                                                                 

lunes, 17 de febrero de 2014

Boletín nº 32 - Acerca de la contabilidad creativa



Dorian Gray, creativo contable

Hace pocas semanas tuve la oportunidad de visionar nuevamente la película El retrato de Dorian Gray, un clásico de 1945, es decir de cuando el cine era cine y se solía nutrir de obras notables de la literatura, con lo que el problema, recurrente hoy, de la calidad argumental quedaba solucionado de entrada y el quid de la cuestión quedaba reducido en general a la talla interpretativa de los actores y a su capacidad para “hacer suyo” el personaje, a veces conocido ya por la obra literaria, sin desviar la atención del espectador con efectos especiales y otros elementos de grandiosidad, hoy tan en boga. Sí, ya sé que se dirá que ese cine era poco más que teatro adaptado, pero, es que realmente la esencia del cine es esa, y todo lo demás ha de entenderse como ampliación del espacio físico del escenario.
Volviendo a la película, la historia narrada, como es bien sabido, es la de Dorian Gray, un joven de gran belleza, y el autor de la novela, Oscar Wilde hace que el artista Basil Hallward quede tan impresionado por él que crea que es el motivo por el que cambia su propio arte al pintar su retrato. Posteriormente entra en escena Lord Henry Wotton, amigo del pintor y con una visión absolutamente hedonista del mundo, representada por su máxima de que "lo único que vale la pena en la vida es la belleza, y la satisfacción de los sentidos". Cae en la cuenta entonces Dorian de que llegará un día que su belleza se desvanecerá y expresa el deseo (que le es concedido) de tener siempre la edad que tenía cuando lo retrató Basil. Así, mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura retratada envejece por él. En la novela, para acentuar el dramatismo, Wilde conduce a Dorian a buscar el placer a través de actos de libertinaje y perversión, cuyos efectos sólo quedan reflejados en el envejecimiento y desfiguración de la imagen del cuadro.

Como es natural, no voy a contar el final, pero sí, atendiendo al propósito de esta reflexión, recordar que si bien El retrato de Dorian Gray parece partir del argumento universal de la eterna juventud, el verdadero tema central de la novela es el narcisismo, ya que el personaje principal posee una excesiva admiración por sí mismo, hasta el extremo de no desear otra cosa que conservarse para siempre tal y como aparecía en el cuadro.

Como en la historia que narra Oscar Wilde, algunas empresas (que, como se repite frecuentemente con razón son “seres vivos” que nacen, pueden crecer, pueden reproducirse en filiales o franquicias, por ejemplo… y mueren) también se ven tentadas por el factor humano de ofrecer siempre la cara que más les satisfaga, aunque a veces esa cara no coincida con su situación real. En ese sentido, casi se puede afirmar que Dorian Gray fue un precursor, en el mundo de la gestión empresarial, del contable creativo, que consigue ocultar con triquiñuelas (a veces incluso legales) una situación de deterioro reflejo de excesos, errores o simplemente engaños en el devenir de la empresa.

La contabilidad como espejo de la empresa

Para empezar, no puede orillarse el eterno problema acerca de qué es la contabilidad: para los profesionales europeos, especialmente para los italianos y los españoles, no hay duda de que la contabilidad es una ciencia y así se  define y sustenta con muy poderosas razones. En cambio, para los tratadistas de la escuela sajona no pasa de ser una técnica, con una contundencia tal en ambas posturas que nadie parece ponerse de acuerdo con lo que hace, o quiere hacer o decir, sobre todo si tenemos en cuenta que hay autores que, además, añaden que es un arte o una disciplina.

Haciendo un poco de historia, hay que convenir que el embrión de la contabilidad es tan viejo como las transacciones comerciales y en el Antiguo Testamento de la Biblia ya  podemos leer "...haz un censo general de toda la comunidad de los hijos de Israel por clanes y por familias, anotando uno a uno los nombres de todos los varones..." y en otro pasaje también se lee "... donde hubiera muchas manos, haz uso de llaves: cuenta y pesa todo lo que te dieran y asienta en el libro el nombre de quien da y el del que recibe ...", lo que pudiera hacernos pensar que estamos ya frente a la partida doble al haber un deudor y un acreedor o mejor ante una simple anotación en partida simple.

En la historia real, Grecia es el país donde más auge y orden toma la contabilidad pública y hasta están ordenados y designados los epopos o poletas, que tenían a su cargo el registro y control del pago de los tributos y ejercían también un verdadero control de las cuentas públicas, aparecen los banqueros y una especie de piedra o moneda de cuenta. Debe señalarse que la contabilidad que llevaban estos maestros es un ejemplo de orden y claridad.

En España hay poca literatura contable rescatada de entre tanto que fue escrito, enterrado y sumido en el mayor de los anonimatos aunque realmente no debiera ser así. En uno de los escritos hallados se demuestra que la partida doble existió en España mucho antes que la copiara Fray Luca Paciolo (contemporáneo de Cristóbal Colón) y dice así: "...Antes que Castilla tuvo Aragón una organización regular de la Contabilidad Pública, que era llevada por el sistema del DEBE y HABER, y dirigida por el Maestre racional, funcionario de mucha autoridad y rodeado de grandes prestigios...”
Otros autores introdujeron la teoría contable a fines del siglo XVI hasta que en los finales del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX Edmond Degrange inventó lo que hoy se denomina DIARIO-AMERICANO, un diario llevado con varias columnas y que al mismo tiempo mayoriza las operaciones. Este sistema es utilizado para las contabilidades de los negocios pequeños y su aplicación dio buen resultado por lo sencillo del sistema y por la posibilidad de tener una contabilidad ordenada con poco costo administrativo.
Sea como sea, durante siglos la contabilidad evolucionó lentamente; de vez en cuando aparecía algo para mejorar algunos de los sistemas existentes. Sin embargo, hoy, a cada instante se producen novedades que modifican o suprimen una forma ya existente para hacerla más ágil, segura y dinámica por la necesidad de acomodamiento al medio sin pérdida de tiempo.

Uno de los requisitos que se admite para la eficacia de la contabilidad es la pertinencia, es decir, que ofrezca confiabilidad para satisfacer las necesidades de sus usuarios más comunes, entendiéndose por tales a los proveedores de recursos, acreedores, inversores, analistas, etc., que deben tomar sus decisiones en función de la  imagen que la información contable ofrezca de la compañía (que no se olvide que debe ser la imagen fiel que dicen los manuales)
Pero resulta que eso de la globalización económica es un hecho, que con el paso de los años las actividades comerciales se van internacionalizando y un empresario con su negocio en América, hace transacciones con un colega japonés. Esta situación empezó a repercutir en la forma en que las personas de diferentes países veían los estados financieros, y es con esta problemática con la que se va abriendo camino el establecimiento de unas normas internacionales con el objetivo principal de “la uniformidad en la presentación de las informaciones en los estados financieros”, sin importar la nacionalidad de quien los estuvieres leyendo interpretando.
Es en 1973 cuando nace el IASC (International Accounting Standard Committee - Comité de normas internacionales de contabilidad) con sede en Londres, por convenio de organismos profesionales de diferentes países, responsable de emitir lo que serían las NIC (Normas internacionales de contabilidad), con aceptación cada vez  mayor en todos los países del mundo. Este éxito viene dado porque las normas se han adaptado a las necesidades de los países, sin intervenir en las normas internas de cada uno de ellos, si bien, todo debe admitirse, con claras influencias del sistema contable de Estados Unidos.
Llegamos así al año 2001, con la evidencia de que la utilización de las NIC’s ha tenido una razonable expansión, por lo que el IASC anuncia a miembros del Comité Internacional el inicio de un proceso para que sus legislaciones contemplen el requerir el uso de los estándares uniforme fijados por el propio IASC para todas las compañías de su país no más allá del 2005. Para distinguir los eventuales cambios que hayan de producirse en dichos estándares, lo que hasta 2001 eran Normas de información contable (NIC) pasan a ser las actuales Normas internacionales de información financiera (NIIF), nombre más acorde con el propósito declarado de que sirvan de auténtica guía de interpretación de la realidad de la empresa.
Cabría pensar, pues, que tras todas estas iniciativas, se ha generalizado el uso correcto de las normas y ahora sí, se pueda asegurar que unos estados financieros son el reflejo de la imagen fiel de la situación de la empresa. Nada más lejos de la realidad. Es precisamente en los últimos años cuando el término “contabilidad creativa” ha entrado a formar parte de la cotidianidad, por diferentes razones, no todas perversas, y causando efectos, entre otros, en las auditorías, pese a que el fenómeno siempre ha tenido un halo exclusivo anglosajón debido a la tradicional flexibilidad de las normas contables en los países de esta órbita

La contabilidad creativa

El término de “contabilidad creativa” se utiliza para describir el proceso mediante el cual los profesionales utilizan su conocimiento de las normas contables para manipular las figuras reflejadas en las cuentas de una empresa.

Para aproximarnos al fenómeno podemos ver cómo se percibe el mismo desde el punto de vista de sus intérpretes o usuarios, y así, desde el propio punto de vista contable, “El proceso contable consiste en tratar con diferentes tipos de opinión y en resolver conflictos entre aproximaciones diferentes, para la presentación de los resultados de los hechos y transacciones financieras” y  “...esta flexibilidad facilita la manipulación, engaño y tergiversación. Estas actividades - practicadas por los elementos menos escrupulosos de la profesión contable - empiezan a ser conocidas como “contabilidad
creativa” (Michael Jameson, A practical guide to creative accounting, 1988)

Para un analista de inversiones, “Nos da la impresión de que gran parte del aparente crecimiento en los niveles, ocurrido en los 80, ha sido más un resultado del juego de manos contable que del genuino crecimiento económico, y queremos exponer las principales técnicas implicadas y dar algunos ejemplos de empresas que están utilizando estas técnicas” (Terry Smith, Accounting for Growth: Stripping the Camouflage from Company Accounts, 1992)

Desde el punto de vista de la comunidad académica y de estudiosos teóricos, “La contabilidad creativa es la transformación de las figuras de contabilidad financiera de lo que son actualmente a lo que se desea que sean, aprovechando las normas existentes y/o ignorando algunas de ellas” (Kamal Nasser, Creative Financial Accounting: Its Nature and Use, 1993)

Y finalmente, aunque curiosamente sea la opinión más antigua de las que se ofrecen, desde el punto de vista de la prensa económica, “Todas las empresas del país están escondiendo su beneficio. Las cuentas anuales se basan en libros que han sido tranquilamente “cocinados” o “completamente asados”. Las partidas que se muestran dos veces al año al público inversor, han sido todas cambiadas para proteger al culpable (esconder la culpa). Es el mayor engaño desde el caballo de Troya... De hecho este fraude es completamente legítimo. Es la contabilidad creativa.” (Ian Griffiths, Creative Accounting Pb: How to Make Your Profits What You Want Them to Be, 1986)

No deja de llamar la atención que, analizando en conjunto todas las ideas descritas, se ven puntos comunes en todas ellas:

- Todos los autores ven la contabilidad creativa como una práctica engañosa e indeseable.
- Todos ellos igualmente perciben la incidencia de la contabilidad creativa como algo generalizado.

Por ello hace años que se viene debatiendo entre la delgada línea de la “creatividad” y “fraude” que estas prácticas crean, como así también se discute de la ética y legalidad que puede conllevar su aplicación. La contabilidad creativa es algo que está en boca de todos y que ha aparecido continuamente en la prensa por la serie de escándalos financieros que se han hecho famosos a nivel mundial, como lo son Enron, Worldcom, Parmalat, entre otros más cercanos como Marsans, Pescanova o alguna entidad financiera. Cabe, no obstante preguntarse si la contabilidad creativa es la base de los escándalos financieros tan sonados o es una herramienta mágica, que legalmente, permite obtener mejores resultados, habida cuenta de que los usuarios de la información y sus necesidades de información son variados y por lo tanto las formas de presentación de los estados contables también pueden serlo. Dependiendo de la empresa, esta información puede adecuarse de manera que refleje una imagen acorde a lo que los usuarios quieren ver, no siendo siempre necesariamente la real ni la mejor. Pensar que la contabilidad creativa es un mero fraude, le quita el ingenio a quien sabe aprovechar las posibilidades que las mismas normas contables y criterios generalmente aceptados ofrecen.

Sin ánimo de ser exhaustivo, y atendiendo al uso legal de la contabilidad creativa, algunas de las opciones que ofrece son las siguientes, partiendo de la premisa de que la normativa permite a la empresa elegir el modelo contable que sea más favorable para la imagen que quiera transmitir:

- Adopción de criterios particulares en predicciones o estimaciones de determinadas anotaciones contables, como podría ser la vida útil de una máquina, la valoración (optimista o pesimista) de contingencias previstas, etc.
- Demora y periodificación de beneficios, pasando por su alteración, en operaciones en las que interviene un tercero, generalmente una entidad financiera, como la venta de un activo a un banco y el contrato simultáneo de lease-back sobre el mismo, en cuya operación la valoración del activo no tiene por qué coincidir con su valor real actual.
- Planificación de beneficios por la enajenación de activos contabilizados por su coste histórico. Puede decidirse en qué ejercicio realizar la transacción para reflejar concretamente en él el beneficio obtenido.
- Modificación de criterios contables en ejercicios diferentes si afectan a partidas que requieran la realización  previa de estimaciones y que dependen de información adicional o de la ocurrencia de nuevos hechos. 

En la práctica, las técnicas más usuales se observan en:
- Alteración de la cifra de gastos mediante las cuentas de provisiones o amortizaciones o por la activación de ciertos gastos.
- Alteración de la cifra de ingresos aplicando, por ejemplo, el principio de prudencia o la correlación entre ingresos y gastos cuando es aplicable.
- Alteración del valor de los activos; si, como se ha comentado, puede “jugarse” con las amortizaciones y provisiones, puede variarse el valor neto de los activos correspondientes. Las existencias  pueden valorarse según diferentes modelos (FIFO, LIFO, media ponderada…) de tal forma que su valor cambia e influye en el coste de ventas y, obviamente, en el resultado, así como en la relación entre activo corriente y pasivo corriente y, por consiguiente, en la ratio de liquidez.
- Alteración de los fondos propios en la medida que se modifiquen los ingresos o gastos y ello repercuta en la cifra de beneficios y, por tanto, en las reservas.
- Alteración del endeudamiento, casi siempre ligada a ciertas partidas muy concretas, como los fondos de pensiones (excepción hecha de burdos manejos de ocultación de deudas y similares, que quedan fuera de este análisis).
- Alteraciones en la clasificación de determinados activos o pasivos, ya que algunos conceptos permiten su inclusión en una u otra masa patrimonial. Algunos de estos cambios legales pueden afectar a ratios tan importantes en el análisis como la liquidez o el fondo de maniobra.

Más allá de la propia operativa contable, en la elaboración de la información exigida en la memoria y el informe de gestión que han de acompañar a los estados financieros puede incluirse más o menos información, cuya inclusión puede derivar en cambios en la opinión que su lectura origine al usuario. En cuanto al informe de auditoría, en algunos casos pueden expresarse las salvedades o los párrafos de énfasis de forma que se busque una determinada interpretación de los mismos.
Otra posibilidad para la contabilidad creativa la proporcionan los criterios utilizados para la presentación de la información. Por ejemplo, aunque parezca infantil, la escala escogida en el eje horizontal o vertical de una tabla puede modificar sustancialmente la impresión causada por los datos incluidos en ella.

Sería un error dar por hecho que el uso de contabilidad creativa esconde siempre un fraude, ya que hay variadas razones por las que los gestores pueden optar por aplicarla, aunque, ciertamente, en un número importante de las veces en que se utiliza sería admisible la discusión ética. Y esto es así porque, en la medida en que no todas las personas o entidades vinculadas al futuro de la empresa tienen la misma interpretación acerca de lo que es o no es socialmente deseable, es frecuente que haya disputas acerca de la interpretación de las normas contables que dan lugar al cálculo del resultado.

Para finalizar, hemos huido en esta aproximación de la tentación de citar y/o comentar casos conocidos en los que la contabilidad creativa ha propiciado desastres empresariales que, tarde o temprano, salen siempre a la luz, pero en cambio no nos resistimos a hacer alguna reflexión alrededor del caso especial de las entidades financieras de nuestro país. Por desgracia, hace ya varios años que leer los balances de las entidades financieras españolas constituye un ejercicio ímprobo de ingenuidad. Después de los múltiples cambios registrados en las normas contables y de las rectificaciones billonarias (con “b”) en la cifra de beneficios de las entidades financieras intervenidas por el Banco de España, resulta prácticamente imposible explicarle a nadie en qué consiste realmente el resultado contable de una entidad financiera española. Los procedimientos empleados para ocultar las pérdidas ni tan siquiera son sofisticados, por lo que todos estos episodios de fraude contable sobrevenido están generando una creciente sensación de indefensión entre la ciudadanía. Es lícito preguntar: ¿Quién controlaba el sector financiero español? Y, a la vista de la evolución, ¿Por qué debemos creer que la supervisión bancaria ha mejorado tras el estallido de la crisis?
En los últimos meses, hemos conocido detalles sobre las triquiñuelas contables efectuadas en alguna entidad, y detectadas (algo tarde) por el Banco de España, y sin decir (por mero pudor) el nombre de la entidad, he aquí un par de ejemplos de la magia contable que permitió ocultar la verdadera situación patrimonial de la entidad hasta la intervención por parte del supervisor:
Clasificación de créditos como fallidos. Ante la avalancha de morosidad que era ya predecible a principios de 2008, se decidió clasificar directamente como activos fallidos una cantidad creciente de créditos problemáticos. Ello evitaba declarar estas inversiones como dudosas, a costa de reconocer como pérdidas del ejercicio el importe íntegro de los créditos, que posteriormente compensaba mediante las plusvalías que obtenía vendiendo sus participaciones industriales. En definitiva, la entidad reducía la tasa de morosidad, evitaba los efectos negativos de la reclasificación sobre el resultado y, además, proyectaba una imagen de sobriedad y conservadurismo al reconocer de forma temprana las pérdidas por insolvencia.
Sin embargo, en cuanto la entidad agotó la posibilidad de maquillar las pérdidas a través de los resultados de la cartera industrial, comenzó a reclasificar como activos normales los créditos que previamente había considerado como fallidos, a pesar de que los prestatarios no habían aportado nuevas garantías ni satisfecho los intereses pendientes de pago. De este modo, se registraba un ingreso artificial en la cuenta de pérdidas y ganancias. Posteriormente, el banco tuvo que volver a considerar como activos dudosos créditos vivos, reconociendo de modo sobrevenido una importante cifra de pérdidas que antes figuraban como beneficios.
Titulización de préstamos dudosos. Para rebajar la tasa de morosidad, decidió también titulizar diversas carteras de créditos con un componente significativo de activos dudosos. Los bonos emitidos contra la cartera eran clasificados en distintas categorías en función del riesgo de impago, de modo que la entidad conservaba los bonos senior, menos arriesgados, y vendía los bonos junior, más sensibles a la significativa proporción de activos dudosos que los respaldaban. La pregunta es ¿quién compraba esos bonos junior y a cambio de qué? Los compradores eran fondos de inversión privados domiciliados en el extranjero, que asumían las pérdidas previstas de los bonos junior, a cambio de vender a la entidad una opción de compra sobre los bonos por una cantidad prácticamente idéntica a la que el fondo de inversión había desembolsado para adquirirlos, es decir, que sin movimiento de tesorería, la entidad se deshacía de los activos tóxicos y conservaba en su balance una opción de compra sobre los mismos. Al deshacerse de los activos tóxicos, se liberaban provisiones previamente dotadas, lo cual permitía reconocer artificialmente ingresos y aumentar los beneficios de la entidad. El Banco de España estima que mediante este procedimiento esta entidad hinchó su resultado de un solo año en más de 140 millones de euros.
Llama la atención que el propio Banco de España comunique ahora que muchas de estas prácticas incumplían flagrantemente la circular 4/2004, (algo, por lo demás, sabido por todos los agentes económicos), sin explicar a la ciudadanía por qué estas prácticas no fueron detectadas a tiempo y, sobre todo, qué piensa hacer para que este tipo de situaciones no vuelvan a producirse en el futuro.
Y retomando la analogía con nuestro viejo conocido Dorian Gray, fijándonos en el pintor del retrato, también resulta paradójica la posición del auditor de cuentas de la entidad, cuyo informe de auditoría correspondiente al ejercicio a que se refieren estas acciones “creativas” no hace mención alguna acerca del efecto sobre el resultado de las reclasificaciones de créditos fallidos como créditos normales. Así es que dejemos la historia explicada por Wilde en el terreno que le corresponde y procuremos profundizar en la realidad de la imagen fiel deseada en todas las organizaciones.

viernes, 14 de febrero de 2014

Alguna corrupción evitable en bancos

Uno no puede por menos de cavilar, en el tema de la corrupción generalizada que parece rodearnos, si no hay ninguna manera de atajarla antes de que salga a la luz con toda su crudeza, ya que el fenómeno ni es espontáneo ni se produce de un día para otro, sino que, bien al contrario, necesita el diseño de una trama a la que no es ajena el sistema financiero a través del que se canalizan esos fondos ilícitos.
A esa misma pregunta. hace tiempo que la comunidad internacional da respuesta parcial en el sentido de que ordena a las entidades financieras una vigilancia extrema (diligencia debida reforzada, en el argot) a un segmento de clientela especialmente vulnerable a verse involucradas en operaciones no demasiado limpias y que denomina personas políticamente expuestas (PEP, por su acrónimo en inglés de politically exposed persons) o, en la legislación española, personas con responsabilidad pública. Haciendo un inciso, sobre todo a la vista de la profusión de casos de corrupción política que se conocen, no deja de ser curioso que, en el trámite de la adaptación de la Tercera Directiva Europea contra el blanqueo de capitales a lo que finalmente fue la Ley 10/2010, los redactores de esta última consiguieron que la citada Ley sólo contemplara como PEP's a los extranjeros y no a los españoles, con la excusa de que sería muy complejo hacerles un seguimiento, tal como ordena la Ley.

En ese contexto parece oportuno recordar una publicación del año 2012, editada conjuntamente por el Banco Mundial y StAR (siglas en inglés del Programa de Recuperación de Activos Robados, dependiente de la ONU) con el esclarecedor título de “Personas Expuestas Políticamente: Medidas preventivas para el sector bancario”, con la autoría de reputados especialistas en la materia y que se puede consultar, en su edición en castellano clicando aquí.



Con el fin de que cada uno, después de leerlo, extraiga sus propias conclusiones, entre ellas la de si sigue o no vigente, nos limitaremos a centrar la atención solo en el propio Resumen Ejecutivo del informe.


En los últimos 25 años, se conocen abusos de corrupción por parte de las denominadas personas políticamente expuestas (PEP), quienes actúan en casos escandalosos de corrupción, saquean los bienes del Estado, extorsionan y aceptan sobornos. Asimismo, en el ámbito nacional e internacional, utilizan los sistemas financieros para legitimar los montos sustraídos (blanqueo de capitales). El concepto normativo de PEP incluye a personas que desempeñan o han desempeñado funciones públicas, pero también a los miembros de sus familias y allegados. No se sabe con exactitud la cantidad de activos públicos robados o extorsionados por funcionarios prominentes, que son  casos conocidos de gran corrupción, donde se utiliza a las instituciones del sistema financiero, en particular a los bancos, para legitimar los fondos robados.
Los intentos para estimar las cantidades de dinero que están siendo blanqueadas se ven obstaculizados por el hecho de tratarse de un crimen en su mayoría oculto, sin embargo, los cálculos aproximados disponibles sobre delitos de corrupción y los sobornos, en general, ayudan a dar una idea de la magnitud de estos delitos y se sabe que, en 2004, el Banco Mundial estimó en más de un billón de dólares el monto pagado en sobornos cada año. A principios de 2013, el presidente de este organismo internacional, Jim Yong Kim, aseguró que la corrupción representa un gran costo para las empresas. Según su apreciación, anualmente los corruptos roban en los países en desarrollo entre 20.000 y 40.000 millones de dólares USA.



La gran corrupción tiene un efecto devastador en el desarrollo: degrada y socava a las instituciones públicas. y los PEP's corruptos desestabilizan los sistemas financieros, afectando la confianza en sus instituciones, dañan la estabilidad y las perspectivas de inversión macroeconómica del país víctima obstaculizando los esfuerzos de crecimiento y de reducción de la pobreza y aumenta las desigualdades. Es necesario que todas las jurisdicciones demuestren, al más alto nivel, la voluntad política, para enfrentar la corrupción y negar el acceso de las PEP's corruptas al sistema financiero.

Las formas en que las PEP's corruptas lavan las ganancias mal habidas se repiten y evolucionan. Al principio, los jefes o los funcionarios públicos prominentes y corruptos ocultan sus nombres en jurisdicciones extranjeras o utilizan familiares para abrir cuentas bancarias. Las técnicas siguen incluyendo el abuso de las instituciones financieras, también la compra en el extranjero de metales preciosos, joyas, además del movimiento físico transfronterizo (contrabando) de dinero e instrumentos negociables.
El documento hace hincapié en que la aceptación y la gestión de los fondos de las PEP's corruptas pueden dañar a los bancos severamente, incluyendo su reputación y pueden socavar la confianza del público, ya que estos casos reciben amplia atención de los medios y una fuerte reacción política.

¿Ha habido progresos reales?

Las investigaciones realizadas indican un fracaso general de la aplicación efectiva de las normas internacionales sobre prevención y control de las PEP's. De los 124 países evaluados por el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional contra el blanqueo de capitales) con ese propósito, el 61 por ciento estaba en condiciones de incumplimiento total de la norma y, parcialmente, el 23 ciento.

Tres acciones claves 

1. Voluntad política, una fuerte y sostenida movilización. Se requiere voluntad política para cambiar las leyes y los reglamentos y crear un impulso para que las autoridades del gobierno cumplan, como prioridad real, una adecuada garantía de la asignación de los recursos, para apoyar una aplicación más agresiva por parte de las instancias públicas y de los reguladores. La voluntad política es también importante por el lado de la aplicación: algunos bancos no están motivados para cumplir un compromiso significativo, dirigido a mejorar los procedimientos de debida diligencia de los clientes, con el fin de detectar los productos de la corrupción.

2. Clarificación y armonización de los requisitos internacionales en materia de las PEP's. Las variaciones entre los enfoques sirven como una buena excusa para no actuar, además existen algunos impedimentos para el desarrollo y aplicación de controles eficaces sobre las PEP's. La armonización entre las jurisdicciones y los bancos allanaría el camino para efectuar orientaciones útiles en el plano internacional o nacional, con el fin de elaborar una lista de parámetros de control más consistentes.

3. Saldo de la situación de las tipologías emergentes, atención a la identificación de los beneficiarios o propietarios sociales PEP's. Los esfuerzos para la identificación de una PEP son complicados por el aumento de asociados cercanos, como las personas jurídicas y otros métodos empleados para ocultar el beneficiario real o de control por parte de altos funcionarios públicos.

En este contexto, el documento sobre las Personas Expuestas Políticamente exige que entre las jurisdicciones y los bancos se cumplan una serie de recomendaciones y buenas prácticas, diseñadas para ayudar a aumentar la calidad y la eficacia de las medidas adoptadas por las autoridades reguladoras. Además, proporciona recomendaciones para los organismos los reguladores.
Pero como siempre, del dicho al hecho...

miércoles, 12 de febrero de 2014

Corrupción de baja intensidad

Seguimos en esta entrada del blog con las reflexiones sobre la corrupción y es necesario, en ese proceso de análisis del fenómeno, recordar que, en tanto que es algo íntimo y personal (es la persona quien se corrompe, con independencia de que determinadas organizaciones la consientan con normalidad, lo que las convierte también en corruptas sin ambages), no queda limitado al mundo de la política, como podría parecer si uno se limita a abrir la ventana y observar que el mayor hedor que nos llega tiene, efectivamente, tintes políticos.

La corrupción es un grave problema, no sólo por la sensación de impunidad que transfiere con la citada complacencia de algunas organizaciones, no sólo por el volumen del quebranto que (cuando es política) causa en los bolsillos de todos los contribuyentes estafados, sino, sobre todo, porque, con la lenidad en el tratamiento del corrupto, aún cuando se coge con las manos en la masa, se instala la idea de que "quien no se corrompe es porque no tiene la oportunidad" y así se dan por buenas o normales actitudes y comportamientos de todo punto reprobables.

Dos vivencias personales, con vuestro permiso, para ilustrarlo.

Cuando el almanaque daba cuenta de los últimos estertores del pasado siglo, me llamaron de una consultora seria y reputada, con establecimiento en varias ciudades, para colaborar con ellos en su actividad. Las negociaciones se prolongaron durante varias semanas, en las que visité con asiduidad sus oficinas para ir "empapándome" de la forma de abordar y realizar el trabajo, hasta que....
Un día descubrí (y confieso que me negué a admitirlo de entrada) que la actividad real de la consultora era algo diferente de la que constaba en sus escrituras y consistía en "allanar" el camino de la venta de la empresa a la que supone que asesoraban (sin que ella se apercibiera, naturalmente) mediante la aceleración o puesta en marcha de un acusado proceso de deterioro al final del cual, la mejor opción era su venta, casualmente al socio que negociaba con la consultora y se "sacrificaba" para reflotar la empresa, o a alguna compañía, casi siempre de la competencia, que "pasaba por allí" y se enteraba por casualidad. La consultora cobraba después pingües honorarios del comprador que había adquirido a precio de saldo una ganga.
Cuando expuse al Consejero Delegado que yo no entraría en tales manejos, se limitó a decir que a mí "me faltaba mala leche"(sic) para ese trabajo, en el convencimiento de que su operativa cumplía la Ley, tenía todo el respaldo documental necesario, etc. y que mi decisión era poco menos que de tiquismiquis y de ninguna manera relacionada con la ética, la decencia y esas zarandajas.

Por cierto, hace unos meses pasé por el edificio, y por pura curiosidad pregunté al portero del inmueble (el mismo que me saludaba educadamente cuando me veía entrar con asiduidad años antes) por la consultora, y me juró y perjuró que allí nunca había habido una empresa con ese nombre. En fin....


El otro ejemplo pertenece a mi colaboración con otra consultora que creció en poco tiempo y se expandió, todo hay que decirlo, gracias a su excelente labor y magnífico cuadro de profesionales que la formaban. Pues bien, en una de las convenciones anuales, propuse que, ante el crecimiento de la compañía, no estaría de mas editar y hacer cumplir un Código Ético para un trabajo tan sensible como es entrar en "las tripas" de la organización de los clientes. El Director General acogió públicamente alborozado la idea, con el compromiso de que él sería el primer obligado por ese Código.
Lo redacté, hice los correspondientes tests, lo vinculé en cada punto a los Valores publicados para evitar cualquier asomo de discordia y finalmente, lo entregué ceremoniosamente al Comité de Dirección para su evaluación final y divulgación..
Después vino la rutina de quitarle el polvo periódicamente porque, antes de la ética, siempre había otras prioridades. como inversiones, desinversiones, cambios en la relaciones laborales con los profesionales, estudio de cómo pagar menos impuestos, etc.

Evidentemente, nunca se llegó a poner en marcha ese código, y hay que decir que la empresa ya no existe, saqueada con la excusa de la crisis por la misma persona que se comprometió a cumplir el no nato Código Ético.

¿Corrupción? ¿Ética? ¿Saqueo público? ¿Saqueo privado? Todo está ligado entre sí, pero, en definitiva, si los poderes públicos no son los primeros en liderar con determinación y eficacia la lucha contra esta lacra, seguirá instalada cómodamente la idea de que todo vale, y no pasa nada si uno es "creativo" en el procedimiento.

lunes, 10 de febrero de 2014

Pillados en Pisa-2

Acaban de hacerse públicos, con una cierta sordina en los medios, los resultados complementarios del informe Pisa y, como empieza a ser costumbre, son demoledores para España, no por los datos estadísticos directos, sino por lo que se puede deducir razonablemente de esa información y por lo que ello representa para el futuro de este nuestro querido país.

El dato en sí es que el absentismo a las aulas duplica con creces el porcentaje que registran los países equivalentes de nuestro entorno, y eso, en opinión de los analistas, obedece a dos motivos fundamentales:
- el progresivo deterioro social que está provocando la crisis económica, llegando a la desestructuración de muchos núcleos familiares cuyo objetivo es la mera subsistencia, en una pendiente en la que la educación pasa a un claro segundo término
-la falta de alicientes para el estudiante que ve "en el ambiente" que hay muchas posibilidades de que su esfuerzo, traducido en una titulación, no sea la llave para acceder a una mínima estabilidad  y autonomía representadas por un puesto de trabajo digno en el que aplicar todo lo aprendido y ser útil a la sociedad.

En nuestra opinión, ambos motivos son lacerantes, pero, si nos detenemos a pensar, el que es realmente preocupante para el futuro del país es el segundo, dando por sentado que el primero puede entenderse como coyuntural y que puede dársele la vuelta con la mejora económica anhelada.


Para analizar brevemente el alcance del segundo imaginémonos como estudiantes que planean su futuro profesional. ¿Humanidades? Sin salida, hasta el punto de que están despareciendo de los itinerarios curriculares. ¿Ciencias? No hay presupuestos destinados a investigación, con lo que la salido profesional es inviable. ¿Carreras técnicas? Se ha menospreciado la industria y hoy no hay una red fuerte que garantice un mínimo potencial de desarrollo. ¿Leyes? ¿Arquitectura? ¿Turismo? ¿Informática?.... No hay ni un solo sector que pueda erigirse hoy en correa de transmisión entre formación/educación y empleo, pese a lo que diga la publicidad oficial. Otro camino para el estudiante es convertirse en emprendedor, pero el primer escollo (y no son teorías) es el desconocimiento del "hacia dónde se pretende que vaya el país", preocupados unos y otros en la obscena lucha por lograr y/o conservar unos votos y sin tener una idea sólida de país, haciendo girar la educación (y el posterior enfoque de tejido empresarial) al viento de la veleta de la ideología dominante en el gobierno de cada momento.

Y así pasa que en todos los tests que se hace en nuestro país, tanto en temas educativos como en productivos, vamos cosechando uno tras otro, sonoros suspensos y toques de atención para los que, dicho sea de paso, nadie se siente concernido ni tiene la decencia de admitir su error y dimitir.
Seamos serios. Ideologías aparte, mientras no haya un idea de futuro común de país ni se podrá diseñar una educación efectiva y positiva ni, lo que es peor, tejer las redes empresariales, de industria, comercio y servicios, que sustenten el entramado del crecimiento del país. Hasta entonces iremos suspendiendo la calidad educativa, la comprensión lectora, el absentismo.....y el PIB, la competitividad, y cuantos indicadores se usen para medirnos o compararnos con otros

jueves, 6 de febrero de 2014

¿Quién mueve los hilos de la corrupción?

En los años 90 del pasado siglo se produjo la serie de películas de terror que, bajo el nombre genérico de The Puppet Masters (en España se llamó "Los muñecos asesinos") narraba las andanzas de un titiritero, Andre Toulon, que descubre el secreto de la vida haciendo que sus marionetas cobren vida y maten a cualquiera que se les cruce en su camino.
La saga tuvo un éxito inmediato desde la primera película, hasta el punto de  que desde el año 2005 se viene anunciando el rodaje de su continuación en forma de serie televisiva.
Y es que eso de mover los hilos para conseguir que otros hagan (consciente o inconscientemente) lo que tú quieres que hagan, como si fueran marionetas no deja de tener su atractivo. Lo malo es que este escenario es mucho más habitual de lo que nos pueda parecer al común de los mortales.

Con la que está cayendo en nuestro país en el submundo de la corrupción, extendida cada día más como una mancha de aceite en el agua clara, viene a cuento recordar un libro del año 2011, escrito por un equipo de expertos dirigido por Emile van der Does de Willebois, especialista jefe del sector financiero del Banco Mundial y que tiene el sugerente título, mira por donde, de The Puppet Masters.

Ya el subtítulo, Alguien mueve los hilos Cómo los corruptos utilizan las estructuras legales para ocultar bienes robados y qué hacer al respecto ” da alguna pista acerca del contenido, que examina los vínculos de la corrupción a gran escala, por parte de funcionarios públicos de alto nivel y el ocultamiento de activos robados a través de empresas fantasmas, fundaciones y fideicomisos. 

El trabajo, del que no tenemos noticia de que haya edición en castellano, es obra de Stolen Asset Recovery Initiative (StAR, Iniciativa para la Recuperación de Activos Robados en nuestro idioma), una asociación creada por el Banco Mundial y la United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC u Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ONUDD). 
Revela el estudio que la  mayoría de los casos de corrupción de gran escala involucra el uso de entidades jurídicas para ocultar la titularidad y el control de las ganancias procedentes de actos de corrupción. En este marco, los autores estiman que las autoridades deberían tomar medidas para mejorar la transparencia, con el objetivo de reducir las oportunidades para cometer el delito, enfatizando en la importancia de que "los Gobiernos mejoren tanto la transparencia de sus entidades jurídicas y acuerdos, como también el cumplimiento de las leyes”.
El libro revela cómo funcionarios públicos corruptos y sus asociados ocultan su conexión con fondos mal habidos, aprovechando vacíos legales e institucionales que permiten su anonimato en empresas, fundaciones y fideicomisos. También enumera los obstáculos en la investigación y el establecimiento del origen y titularidad de los bienes robados: la dificultad de identificar donde operan las entidades jurídicas y con quienes tienen relaciones de negocios, la falta de acceso a la información sobre los beneficiarios y el uso de estructuras empresariales complejas y constituidas en múltiples jurisdicciones.

El documento se basa en una investigación que incluye el análisis de 150 casos de corrupción a gran escala y en un examen de las prácticas de 40 jurisdicciones y sus registros de empresas en materia de recolección, actualización y entrega de acceso a la información de la titularidad de los beneficiarios de las entidades legales. También se basa en las experiencias de más de 77 expertos en 33 jurisdicciones que trabajan en la investigación del uso indebido de las estructuras legales transnacionales.
Se parte de la base de que la creación de una persona jurídica, que tiende a ser un proceso simple y directo, sobre todo en los centros financieros del mundo, “en su conjunto es una buena cosa: Los impedimentos para la libre empresa deben ser mínimos. Pero el hecho de limitar la responsabilidad en empresas no debería permitir que se esconda  la identidad: las personas que hacen negocios y las autoridades deben ser conscientes de que están tratando con una persona real, no sólo un producto nacido de una pedazo de papel. Pero tal transparencia no es siempre la norma, y ahí es donde los problemas pueden comenzar. Prácticamente todos los casos de corrupción a gran escala implican una sociedad, fideicomiso o fundación (“vehículos de empresa” en la terminología del informe) que ha sido creado para ocultar la identidad del beneficiario efectivo".


El estudio cita algunos casos concretos como ejemplo en los que, en general concurren entidades ubicadas en paraísos fiscales, aunque la lista de casos es interminable, y están basados en un  sistema que permite la participación de los "vehículos de empresa" en el  tráfico económico, sin insistir en la transparencia de quienes la  conducen, lo que permite la continuación de ese tipo de corrupción.
Es evidente que los instrumentos destinados a facilitar la actividad empresarial, fomentar la caridad o limitar la responsabilidad también se pueden usar para fines ilegales. ¿Cómo podemos luchar contra esto y garantizar la transparencia adecuada? Todos sabemos que una marioneta sólo puede bailar si alguien está tirando de las cuerdas. De ello se desprende que la identificación del marionetero detrás de tales esquemas de corrupción es un paso crucial. ¿Cómo hacemos eso? “Nuestro informe recomienda que los gobiernos persigan varias líneas de ataque para hacer frente a este problema. En primer lugar, los gobiernos deben analizar la situación de su país para determinar qué entidades, instituciones o sectores son utilizados más a menudo y cómo  debe hacerse pública.esta  información, y, en lo relativo  a las empresas, bancos, asesores legales, contables, debe realizarse una debida diligencia cuando se establece una relación de negocios y averiguar quién mueve los hilos", decía en la presentación el Sr. van der Does. 

El estudio apuntaba alguna recomendación que, vistas desde hoy, con la perspectiva histórica del análisis de la corrupdción declarada (y no atajada) estos años, son de simple sentido común, pero que no nos resistimos a resumir
  • Los gobiernos deben adoptar una estrategia para combatir el uso indebido de las empresas y fundaciones para ocultar fondos mal obtenidos, que debe identificar qué tipos de empresas se están utilizando dentro del país.
  • Todos los proveedores de servicios financieros, servicios administrativos y empresariales deben recopilar información suficiente sobre el beneficiario real de la empresa y vigilar permanentemente si esta información es correcta y actualizada.
  • Todos los registros corporativos deben proporcionar un nivel mínimo de información sobre las entidades registradas. Como mínimo, debe incluir información sobre los accionistas, socios y directores , así como los antecedentes históricos .
  • Los gobiernos deben fortalecer las habilidades y la capacidad de investigación dotando para ello de los recursos necesarios, tanto humanos como técnicos, a las unidades de investigación. 
La pregunta es, como siempre en estos casos, ¿por qué, al parecer, se han obviado estas simples pautas?

martes, 4 de febrero de 2014

Nuestra corrupción de cada día

Como es natural, la noticia del día, repetida en todos los medios y que echa humo en las redes, es la divulgación por la Comisión Europea de su esperado informe sobre la corrupción, precisamente en los países de la UE. En él se concluye que España es uno de los países donde el problema está más extendido y en el que, junto a Grecia, se considera que más afecta a la vida diaria de los ciudadanos.

El texto completo del informe (en inglés) puede consultarse clicando aquí


Así, mientras la media europea en la sensación de que la corrupción afecta a la vida cotidiana es de poco más de un 25 %, en España pasa del 60 %,  la más alta, junto a Grecia, de todos los países europeos. Como referencia de países del entorno, en Alemania o Francia se queda en el 6% y en Dinamarca no pasa del 3%.

No hace falta más que echar un vistazo a la evolución última del tema en nuestro país para admitir que España es también el país donde más ha crecido la percepción de la corrupción en los últimos tres años, de forma que mientras en la UE el 75% cree que la corrupción está muy extendida en su país de origen, esta proporción llega al 95% en España que (flaco consuelo) se ve superada en este aspecto por Italia (97%) y Grecia (99%).

Con el fin de facilitar que cada uno saque sus propias conclusiones, puede también consultarse aquí


el anexo del documento (en castellano) referido a España.



Llama la atención la lectura, dentro de las soluciones propuestas por la Comisión, la puesta en vigor de un código de conducta en personas del ámbito político, y la reflexión sobre este punto lleva a la machaconas declaraciones de nuestra Vicepresidenta del Gobierno siempre que ha de pronunciarse sobre el llamado "caso Bárcenas" y su relación con su partido, en el sentido de que la corrupción es una característica de la persona y no de las organizaciones. Y es cierto, pero vale la pena recordar, entre otras, las palabras de ls conocida cantante y activista pro derechos humanos Joan Baez en un acto de una de sus campañas: "Si no luchas para acabar con la corrupción y la podredumbre, acabarás formando parte de ellas"



No basta con editar un código de conducta: hay que hacer cumplir con sanciones efectivas que eludan la socorrida prescripción todas aquellas conductas irregulares que socavan la confianza en el sistema y hacen instalar la percepción de que los poderes les dan impunidad.
Hay una segunda reflexión que suscita el tema, y que posponemos a otro día,  cual es la evidencia de que (quizá por esa sensación de impunidad) la corrupción no se limita al terreno de la política, sino que se ve como normal en muchos otros sectores de actividad. Y no debería serlo.