jueves, 18 de enero de 2024

Una voz olvidada.



Ayer, 17 de enero, cumplió 80 amargos años (recientemente ha pedido al presidente de su país la legalización de la eutanasia por los fuertes y continuos dolores del cáncer de faringe que padece) la cantante francesa Françoise Hardy. Corría el año 1962 cuando un auténtico boom arrasó en toda Francia. Era la primera canción de una chica de 18 años que irrumpía en el panorama musical con una fuerza arrolladora. Algo inédito hasta entonces. Una historia que se inició coincidiendo con un acontecimiento político tan importante como unas elecciones. Entre dos espacios de la programación televisiva preparada para ese día, de pronto ‘apareció’ Françoise Hardy interpretando su canción “Tous les garçons et les filles”. Françoise Madeleine Hardy nació en París en 1944. Debido a su gran timidez y una educación estricta en un colegio religioso vivió una infancia bastante solitaria, salvo por la música que solía escuchar en las emisoras de radio. Compaginó sus estudios universitarios en la Sorbona con los del Conservatorio y gracias a su intervención en la televisión la noche de las elecciones todo cambió. ¡Y la canción se convirtió en un enorme éxito! Fue tal el éxito alcanzado que en solo 48 horas se vendieron más de 100.000 copias del disco, una proeza, un triunfo que causó gran estupor entre los críticos: ¡como si fuese un ‘milagro’! Surgir de golpe del anonimato no es nada normal: ni tuvo que luchar duro para abrirse paso, ni su belleza encajaba con el canon de la época. Representante de un romanticismo revalorizado, su tema de palabras sencillas, sin recovecos comerciales, la convirtió en el gran ídolo de la canción francesa. Al preguntarle por su triunfo como cantante solía responder con esta simple frase: “Con palabras sencillas y a los muchacho de mi edad”. Así compuso “Tous les garçons et les filles” una de las canciones francesas más famosas de todos los tiempos. ¡Cumplía todos sus requisitos! La letra nos habla de una muchacha que nunca conoció el amor, aunque espera encontrarlo algún día, también de desolación y esperanza, y lo hace de un modo juvenil como hasta entonces nadie había sabido expresar: el de una chica adolescente que va por la calle viendo felices parejas de enamorados, mientras continúa sola por la vida sin la oportunidad de poder experimentarlo. Eso sí, lo que nadie pone en duda es que Françoise fue una de las primeras figuras de la música ye-ye, que ‘surgió’ de ‘Salut les copains’, un programa de radio de gran éxito entre el público quinceañero y con el que se identificaba la nueva generación de jóvenes. Un programa plataforma de cantantes y grupos que enseguida se encaramaron en las listas de éxitos de la música francesa como Johnny Hallyday, Claude François, Sylvie Vartan, Sheila o France Gall. Sin embargo, aún siendo un fenómeno de la música ye-ye, a Françoise Hardy también se la ha considerado una de las grandes figuras de la ‘chanson francesa’, género en el que se encuentran encuadrados grandes creadores como Georges Brassens, Jacques Brel o Serge Gainsbourg. Chica ye yé, mujer atormentada, musa de la canción francesa, de su descubrimiento cuando era una adolescente hasta su madurez actual hacía balance en una reciente entrevista: “Es un condicionamiento que tengo desde la infancia. Crecí entre una madre que me valoraba en exceso, porque no tenía a nadie más que a mí, y una abuela que era todo lo contrario: no dejaba de decirme que era muy fea y que terminaría sola. Crecí con el ego aplastado, sin confianza alguna en mí misma. Por una parte, sentía que nunca estaría a la altura de lo que mi madre esperaba de mí. Por la otra, que era indigna de gustar a quien fuera. La canción a la que se refiere, ‘Tous les garçons et les filles’, expresaba eso. En aquella época, estaba segura de que mi único futuro era hacerme monja”. Aunque pasará a la historia como pionera de la música ye ye y una de las mejores representantes de la ‘chanson francesa’, para muchos Françoise Hardy es importante no solo por sus canciones, sino también por su gran personalidad, Su gran éxito “Tous les garçons et les filles”, una de las canciones que nunca podía faltar en los guateques de los jóvenes de los 60, es todo un clásico del pop



1 comentario:

  1. Cuanto lo siento que sufra!!!😔 recuerdo esa canción aunque era una niña me gustaba mucho!!

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